viernes, 22 de mayo de 2015

Saxon "Denim And Leather" (Carrere Records, 1981)


Entrado los primeros años de los años '80s ya se encontraba consolidado el New Wave Of Heavy Metal British o la Nueva Era del Heavy Metal Británico por lo que muchas bandas surgidas a finales de la década de los ´70s ya se encontraban consolidadas dentro del ámbito musical de las nuevas generaciones, ya que habían conseguido identificarse con la juventud de la época así en medio de esas andanzas de las bandas surgidas en ese tiempo, tenemos a una de las más representativas del movimiento junto a los grandiosos Iron Maiden, Venom o Motörhead por mencionar algunos ejemplos. Hablamos de los maestros: SAXON.

El disco del cual hablaremos hoy es el cuarto álbum de su discografía bajo el sello Carrere (relanzado más tarde por la label EMI) publicado el 5 de octubre de 1981, un material de muy buena calidad grabado en los países de Suiza y Suecia, en los Aquarius Studios y Polar Studios respectivamente por lo que como es de suponerse alcanzó rápidamente popularidad el disco comercialmente debido a sus grandiosas grabaciones anteriores como "Saxon"(1979), "Wheels Of Steel"(1980) y "Strong Arm The Law"(1980). Así llegamos al grandioso "Denim And Leather"("Cuero y mezclilla" me imagino que fue debido a la usanza de cierto tipo de vestimenta entre los metalheads de aquella época) puro poder del Heavy Metal al 100%.


El listado de canciones de éste grandioso material en vinilo es el siguiente:

Lado A:
1. Princess Of The Night
2. Never Surrender
3. Out Of Control
4. Rough And Ready
5. Play It Loud

Lado B
6. And The Bands Played On
7. Midnight Rider
8. Fire In The Sky
9. Denim And Leather

Este es el último trabajo realizado por la formación original de la banda, puesto que tras la salida del disco al mercado el baterista Pete Gill se lastimó la mano por lo que no podía tocar y en su reemplazo llegó el también inglés Nigel Glockler. Posteriormente Gill se integró a la banda Motörhead. Así encontramos en la formación al emblemático Biff Byford en la voz, los guerreros Paul Quinn en la guitarra eléctrica y Graham Oliver como segunda guitarra, Steve Dawson en el bajo y Pete Gill en la batería. Una memorable alineación que alcanzaría su punto cumbre con éste cuarto disco sin duda. Todos ellos apoyados por la enorme labor de producción de Nigel Thomas en su mejor momento, así que lógicamente el disco tendría que haber sido una "masterpiece" como finalmente resultó ser.



De las canciones que componen "Denim and leather", a mí no me sobra ninguna. Es un disco de los más completos sin duda. Pero no puedo evitar mencionar especialmente el grandísimo himno que abre la cara B: "And the bands played on", que exacerba mi nostalgia por el Heavy Metal de antaño hasta lo intolerable. Al modo de "Strangers in the night", la canción lleva un enorme solo de Paul Quinn que hace las veces de riff al irse repitiendo entre estrofa y estrofa, en el que consiguió sublimar esa forma tan sinuosa y característica que tiene de comunicarse a través de la guitarra. Un himno para muchos metalheads sin duda.

Verlos en directo es una de las mejores formas de rendirle homenaje al Heavy Metal auténtico, aquel que nos llena de orgullo escucharlo, aquel que nos atrapa con las primeras notas de guitarra, el que te embruja con los potentes agudos del vocal, el que nos hipnotiza cuando escuchamos un riff o solo de guitarra que permanece en el cerebro por varios días. Eso es lo que tiene SAXON y es notable que aún sigan arrastrando multitudes en los grandes festivales del metal alrededor del mundo, no cualquier banda tiene vigencia para hacerlo como ellos lo han logrado. 

El disco contiene el gran éxito y el primer hit de la banda en otro país, "Princess of the Night", otras canciones que obtuvieron mayor éxito fueron la ya mencionada "And the Bands Played On" y "Never Surrender" que alcanzaron puestos importantes en la lista de popularidad de varios países, por lo que éste disco a quedado para la historia dentro del Heavy Metal.


"Princess Of The Night" 1983


"Never Surrender" 1981


"And The Bands Plays On"

Buen fin de semana amigos y recuerden poner sus vinilos a todo volumen. Hasta la próxima.

LA Guns "Cocked & Loaded" (1989)


A menudo se recuerda a LA Guns únicamente por formar parte de uno seminales Guns'N'Roses o por poseer la mitad del nombre de la famosa banda. No se tiene en cuenta que son una gran banda de Hard Rock cuyos tres primeros discos aúnan una colección de canciones que son de lo mejor del Sleaze de finales de los 80s.

Claro que los constantes cambios de formación, algunos discos olvidables y unos enfrentamientos legales que derivaron en tener a dos bandas de idéntico nombre girando al mismo tiempo, tampoco les ha ayudado mucho. Pero, a finales de los 80, LA Guns editaron tres discos indispensables que, lejos de quedar desfasados, suenan a día de hoy tan frescos y potentes como el primer día. 

Manowar - Fighting the world (ATCO, 1987)




Manowar llevaban dando tumbos por el mundo del metal desde los primeros 80. Tras cuatro trabajos, incluyendo el genial Sign of the hammer,  se revelaron como una gran banda de metal "comercial" con este su quinto trabajo Fighting the World, considerado hoy en día uno de los mejores trabajos del grupo y del propio género metalero. Joey Demaio (bajista y principal compositor) conoció a Ross the Boss (guitarrista) durante la gira Heaven and Hell de Black Sabbath; Joey era técnico de la banda y Ross telonero. En poco tiempo juntaron la formación clásica del grupo, que grabó este álbum, con Eric Adams a la voz y el portentoso Scott Columbus a la batería.

En la época de los pelos cardados, las power ballads y el pop metal, estos cuatro se propusieron ser los auténticos reyes del metal y empezaron, medio en broma y medio en serio, una campaña musical para "matar" al falso metal. Esta es la filosofía de las letras de Fighting the World y en esta clave deben interpretarse: nosotros, los verdaderos, luchamos con nuestra sangre contra la mediocridad reinante.

Arrogancias y poses aparte, no cabe duda que nos encontramos ante un clásico del heavy metal, con un sonido muy influenciado por grupos como Judas Priest o los Black Sabbath de Dio, y una producción limpia y compacta. Lo curioso es que consiguieron mezclar con maestría los sonidos del hard americano con el poderoso heavy metal británico. Además, se vanagloriaban de haber grabado el primer álbum de metal en formato digital, lo cual era mucho para aquella época. La portada rinde homenaje (o copia) a la del Destroyer de Kiss.
La primera canción es el primer himno, el tema título, Fighting the world, compendia todo lo que hay aquí. Intro de batería, una guitarra machacando un riff  melódico, el grito de los guerreros y la voz de Adams invitando a la lucha en favor del heavy metal. Construcción muy hard apoyada en el ritmo del bajo. Tremendo estribillo.



En Blow your speakers la mezcla de hard&heavy se hace muy patente. Ritmo y sonido roquero para un estribillo bestial que invita (como la letra) a subir el volumen y gritar. Composición sencilla, vibrante, que pretende servir de acicate contra la comercialidad de la MTV (a la que va dirigida).

El tema estrella, sin duda, el tercero: Carry on. Pegadiza, con una entrada suave de acústica, casi íntima, el estribillo con la batería de fondo y aparecen todos los instrumentos como un ejército cabalgando tras la voz de Adams. Soberbia muestra de cómo hacer un tema comercial y radiable sin salirse de los parámetros metaleros. Si al final de este temazo no estás saltando desgañitado con los cuernos al aire tú no eres heavy y punto.



Violence and bloodshed comienza con una sirena, explosiones y disparos. Letra controvertida por cuanto defiende el uso de las armas y la violencia para defenderse. La canción presenta una voz con unos agudos impresionante. El conjunto es como un tanque avanzando sin piedad, con la guitarra de Boss haciendo uno de los solos más conseguidos del disco.

A partir de aquí podríamos decir que la épica toma el poder, con tres canciones entre las que se intercalan dos intermezzos. Defender es una larga declamación de Orson Wells (grabada para el primer álbum pero que no fue utilizada) sobre la que se añade música. A los dos minutos, mientras la declamación termina, se entremezcla brillantemente la voz de Adams continuando con la temática de los defensores (¿de la fe metálica?); me encanta el trabajo de guitarra a lo largo de todo el tema.

Tras una breve  Drums of doom, el temazo Holy War donde el bajo de Demaio sirve de hilo conductor a esta reafirmación de la "santa" cruzada de Manowar a través de un temazo intenso y trabajado. Estribillo monumental donde el doble bombo y la voz te destrozan, y un insuperable Ross the Boss termina de rematar la faena. Me lo escucharía diez veces seguidas.

Master of Revenge une con la siguiente canción como si se tratara de una mini-óperaBlack wind, fire and steel. Comienza con el bajo a toda velocidad, línea de voz melódica pero agresiva y el resto de la banda entra en tropel para el estribillo hiperpegadizo. Estructura muy básica pero muy lograda. ¿Para qué complicarse más cuando puedes hacerlo tan bien con tan poco? Para destacar de nuevo el solo de guitarra.

En fin, discazo que cabe en poco más de treinta minutos, uno de los imprescindibles en cualquier heavyteca.

Buen fin de semana y death to false metal!!!!!

Manowar - Carry on

Manowar - Fighting the world

Manowar - Holy war

Oracle – Oracle (1989 – Cambayá Records)





Saben aquel que diu que era una banda de hard rock melódico de Gibraltar que graban su primer y único trabajo en Málaga y nunca más se sabe de ellos…

Pues en resumen eso es ORACLE y como ya os imagináis, toda una rareza.






No tengo ni idea de las bandas que podía haber en el peñón a finales de los ochenta, pero puedo imaginar que no muchas y que hicieran hard rock con tientes melódicos tirando a heavy, seguro que se pueden contar con los dedos de la mano. Si a eso añadimos que en lugar de ir a Inglaterra a grabar y editar lo hacen con una discográfica de Antequera, ya ni os cuento. 

Pero lo mejor de todo es que Oracle es un buen trabajo. Divertidas composiciones, bien ejecutadas, con guitarras y cantante en condiciones, que compagina a partes iguales temas acelerados y potentes como “Don’t Stop it”, “Back on the Road” o “Tenser” con canciones más reposadas como “Never Want to cry” o “Killen Queen”. Destacar también “Dreaming” que comienza a suave a ritmo de española para progresivamente ir acelerándose a ritmo de eléctrica hasta llegar a su final.






Una banda y disco a los que merecen la pena dar una oportunidad. No te lo pierdas que para eso lo tienes abajo de principio a fin.

Banda:
- Peter Montegriffo (guitarras)
- Peter Correa (batería)
- Steward Cavilla (bajo)
- Allan Alman (voz)


Set List:
Cara A:
- Don't Stop it
- Goodtimes
- Tenser
- Never Want to cry
- Fool for your love
Cara B:
- Dreaming
- Back on the road
- Murder in the street
- Killen Queen





Bob Dylan - "Blood on the Tracks" (1975).


Esta es la primera vez que me aventuro a comentar un vinilo de Bob Dylan en esta comunidad. Desde luego no es porque no me guste el genial trovador de la gélida Minnessotta, todo lo contrario, el señor Zinnerman es uno de los artistas, (en toda la amplitud del término) que mas admiro y respeto.
Y posiblemente este respeto sea el que haya retraído a mis dedos para que recorriesen con mayor frecuencia el teclado, desglosando lo que la  música del genial Bob hace sentir y creer a un servidor, que es mucho, pueden creerme.
También, porque negarlo, el complejo ha acobardado en no pocas ocasiones a esas falanges miedosas y amedrentadas, complejo ante la magnificencia de los análisis que a la inconmensurable figura de Dylan dedican algunos amigos de los que además de admiración saliente, he practicado magisterio entrante, y a cuya comparación poco o nada puede aportar un humilde servidor, (léase cualquier reseña que con respecto a Bob Dylan haya escrito mi amigo Joserra en su impecable Land, para entender mi reticencia).
En cualquier caso hoy me ha dado por pinchar por enésima vez este disco, el sobrecogedor: "Blood on the Tracks" para poner un contrapunto sutil e infalible a mis últimas escuchas, escoradas hacia otros universos sonoros, y me he visto sorprendido una vez mas por la magia y el cortante soplo de realidad, de drama expresado a flor de piel, por el glosario de literatura febril y desbocada de esta obra maestra de la música, de la poesía e incluso del teatro.
Este disco es como la recreación de un capitulo de: la vida real enfrentada a un hombre, atacándole y venciéndole pero no consiguiendo hacerle hincar la rodilla, este disco, esta obra, consigue que el artista se reponga y consiga permanecer en pie al gong del último asalto, presto para acometer cual ecce homo los nuevos avatares de esa vida que se retira victoriosa pero con una lección de hombría aprendida.
Las canciones son un retrato de esa lucha vital de que hablaba, en la que son protagonistas las armas utilizadas por el destino vital contra Bob: la soledad, la ira, el desamor o la angustia son pintadas con pulso de maestro pictórico gracias a la tensión que la inevitable separación de su esposa Sara Lownds impregnaba a sus pinceles,repletos de ahogo y (claro) sangre.
Se dice que Mike Bloomfield se negó a grabar ese conjunto de canciones por diversas razones, (siempre me han parecido bastante inexplicables las argumentaciones del genial guitarrista de Chicago), que tras mostrarle su trabajo a Young, Crosby, Nash, Ttim Drummond o Stephen Stills tampoco acabó convencido con sus opiniones, y finalmente decidió olvidarse del disco eléctrico que tenía en la cabeza y grabarlo con Phil Ramone como ingeniero de sonido y algunos músicos que fue cambiando de un día para otro, quedandose únicamente con el bajista Tony Brown y el teclista Paul Griffin como unicos miembros fijos en la banda.
Tampoco las sesiones de grabación en los estudios A&R en New York fueron fáciles, según parece la actitud anárquica y cambiante de Bob con respecto a la forma de grabar los temas, e incluso a la configuración musical de los mismos convirtió el trabajo en un vía crucis, martirio que termino a finales de 1974, no sin antes regrabar algunos momentos del álbum en los estudios Sound 80 de  Minneapolis con músicos locales contratados para la ocasión.
El resultado fue lo que se ve y oye, una catedral sónica, un deleite melódico, un portento interpretativo de inigualable fraseo, de intencionalidad dramática sin parangón que hace de este uno de los discos mejor cantados de la historia.
Del tracklist poco se puede decir, no es que no haya tema de relleno, es que no hay segundo que sucumba a la tensión inabordable alcanzada desde los instantes iniciales de "Tangled Up in Blue", momento cubista inigualable de la historia del rock. Además "Simple Twist of Fate" o como explicar la perdida de lo amado, "You're a Big Girl Now" es un tema que casi duele, es tan íntimo que da pudor escuchar a Dylan cantar como un titán, un titán angustiado pero un titán...





Uno de los temas regrabados en Minnesota fue este sublime "Idiot Wind" que nos retrotrae a los años felices del ecuador de los sesenta, cuando el amor no viajaba a lomos de un amor idiota, el impagable órgano de este corte lo hace inabarcable para los sentidos. Se llega al descanso con el folk breve y evocador: "You're Gonna Make me Lonesome When You Go".


Se abre la cara B con el blues denso y de sugerentes guitarras en orgiástica prestación de: "Meet Me in The Morning", que la sigue la extensa y discutida: "Lily, RoseMary and The Jack of Hearts", historia con diversos personajes cuyo auténtico origen y propósito no ha sido aclarado por el autor, y sobre el que se barajan varias teorías no ratificadas, se han iniciado dos guiones cinematográficos basados en la historia que cuenta el corte, aunque no han fructificado en películas.
Un tema precioso sobre el amor perdido, sobre el perdón, o mejor dicho el no perdón, bella, cantada de forma apasionada y de sutil entrega casi salvaje, enorme tema: "If You See Her, Say Hello".
La enorme "Shelter From Storm" nos lleva al discurso eterno, siempre he pensado que Bob habla diréctamente a todo aquél que quiera escucharle, un ejercicio de magia musical en clave de desahogo emocional o filosófico.




Y cierra esta obra magna el blues: "Buckets of Rain", tema con acústicas claras y bajo parlanchín, directa y orfebre en construcción e intensa en drama, como todo el trabajo.


Disco de esos, de esos...escucharlo es redescubrirlo, independientemente de las veces que hayas sometido su piel a la violenta mancillación de la aguja sobre la misma...imposible escucharlo una sola vez, imposible no estremecerse cuando adviertes que el mundo ha parado y solo queda activo Bob y su lucha contra la vida. Obra Maestra.

viernes, 15 de mayo de 2015

Tradia – Trade winds (1988)


Amantes del soporte vinílico, os presento hoy este primer álbum de un grupo injustamente desconocido por el gran público, si exceptuamos –supongo– a los seguidores y coleccionistas del AOR ochentero. Para muestra, no existe en esa enciclopedia Larousse de nuestros días conocida como wikipedia entrada alguna a su nombre. Y es una pena, porque estos tipos lo hacían bastante bien. Sin embargo, por no ser, no fueron ni profetas en su tierra. Oriundos de New Jersey, Tradia nacieron a mediados de los 80 de las cenizas de Rapture, banda fundada por el guitarrista Mark Durgett y el teclista Scott Madsen. Y sin que nadie en su país les hiciese caso pero extrañamente conocidos por los magazines británicos dedicados al AOR, ficharon por FM-Revolver records y editaron en 1988 este Trade winds que, con portada de Robert Harding y producido por Durgett y Madsen con Don Sternecker en los Lydian studios, quedó completado con el aporte del gran John Lindsey –ya fallecido en la actualidad– a las voces, Chris Randall al bajo y Anthony D’Amelio a la batería. 

El track list que podemos encontrar en la versión en vinilo que poseo –existe una edición en cedé con diferente portada y un tema extra– es: 

A 
Never gonna go 
Let’s not turn love away 
Without you 
Look away 
No pain no gain 

B 
Stand your ground 
Don’t play your ace 
Take the chance 
You’ve got me crying 
Exiles 


Never gonna go es un estupendo AOR con buena voz, melodía, estribillos pegadizos, base de teclados y guitarrazos de apoyo. Let’s not turn love away son más teclados y guitarras con la voz de Lindsey de protagonista, todo un hard rock melódico del bueno aunque la producción podría ser más cuidada. Without you es la típica balada acaramelada, lentita, con protagonismo de teclados y voz y poco lucimiento de Durgett a la guitarra. Look away posee un inicio de teclados que sirven de preámbulo a un hard rock melódico que me recuerda vagamente a los Van Halen de 5150. La cara finaliza con No pain no gain, otro gran tema con preeminencia de la notable voz de Johnny y la guitarra de Mark con el apoyo férreo de Scott a sus teclados.

Stand your ground es más hard rock y menos AOR –tiene incluso trompeta y saxo– para comenzar la cara B, quizás por ello no es de los temas que más me convenzan del disco. Don’t play your ace es otra bonita canción con melodías, coros y guitarras que precede a Take the chance, un tema que sigue la tónica del álbum, aunque algo por debajo de la media de calidad del mismo. You’ve got me crying es otro de los highlights del disco, un temazo melódico, con coros y teclados pero sin olvidar las guitarras de hard rock. Por último, Exiles es un final melífluo para este más que recomendable álbum –si te gusta el rock melódico o el AOR– cuyo estribillo me recuerda al de Might as well be on mars de Dick Wagner y Desmond Child. Claro que, a no ser que sea una simple casualidad o algo que sólo advierta yo en mi ignorancia, recordad que este Trading winds de Tradia fue anterior al Hey Stoopid de Alice Cooper. Ahí lo dejo. 


A modo ilustrativo os acompaño una selección formada por Never gonna go, No pain no gain, Don’t play your ace y You’ve got me crying





Y eso es todo por hoy. Sin menospreciar la base rítmica, el punto fuerte de Tradia era la combinación de la estupenda voz de Johnny Lindsay junto a los guitarrazos de Durgett y las atmósferas de teclados de Madsen. Quizás por ello, su segundo cedé en 1995 –ya sin Johnny– no tuvo el éxito esperado. A principios de siglo aún les quedaron ganas de editar un tercer álbum, pero el mundo había perdido su interés en estos tipos de New Jersey. Aún así, sirva esta entrada como recuerdo y homenaje a su más que aceptable opera prima

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Johnny Winter And - Live (CBS, 1971)


El genial guitarrista de largo cabello blanco comenzaba en esto de la música con la publicación de cuatro álbumes en apenas dos años, básicos para cualquier amante del blues rock. Este quinto que hoy traigo se grabó en directo a finales de 1970 y se publicó en la primavera del año siguiente.

Winter se había asociado meses antes con los miembros de The McCoys: el fabuloso Rick Derringer a la guitarra y voz, el bajista Randy Jo Hobbs y el batería Randy Zehringer. Juntos
formaron una banda que recibió el nombre (poco original) de Johnny Winter And. Editaron un álbum en estudio homónimo (que no puedes dejar de escuchar) y se fueron de gira. Bobby Caldwell sustituyó a Zehringer en la batería.

La magia que Derringer y Winter destilan en sus efervescentes interpretaciones de clásicos del blues y el rock se recoge con acierto en las dos caras del vinilo. Una explosión de riffs, solos y juegos armónicos que maravillan de principio a fin. Incluyen una única composición de su colaboración en estudio (Mean town blues) y versiones de temas clave como Johnny B. Goode, Long tall sally, Jumpin' Jack flash o Great balls of fire.



El vinilo que os traigo es una re-edición de la propia CBS del año 1990. Buen sonido, acabado aceptable, pero justito. En cualquier caso, suena de muerte a todo volumen.

Disfrutad el fin de semana y larga vida al blues, al rock y al vinilo.

Johnny Winter And - It's my own fault


Johnny Winter And - Jumpin' Jack Flash


viernes, 8 de mayo de 2015

Uriah Heep - The Magician's birthday (Bronze Records, 1972)




Parece increíble hoy en día que una banda de hard rock como Uriah Heep publicara en el lapso de dos años cinco increíbles álbumes en estudio y, en medio, hicieran las correspondientes giras. Hoy en día si alguna banda publica un álbum al año nos asustamos...

Este "The Magician's birthday" significó el quinto álbum de la banda, formada por Gary Thain al bajo (menudo bicho), Lee  Kerslake a la batería, Mick Box a la guitarra, Ken Hensley a los teclados, el sintetizador Moog y la guitarra, y David Byron a la voz. El álbum lo produjo Gerry Bron en los Lansdowne Studios de Londres, entre septiembre y octubre de 1972. 



Las canciones se mueven entre los cortes más roqueros, a cargo de Box, como Spider woman o la extraordinaria Sweet Lorraine, y las baladas donde el piano lleva el protagonismo, como Rain, Tales o la dramática Sunrise, con un excelente trabajo de Byron. Echoes in the dark es un medio tiempo donde todos encajan a la perfección. La final The Magician's birthday (única firmada por Box y Hensley) extiende a lo largo de más de diez minutos una épica historia que el propio Hensley escribió el verano anterior: cambios de tempo y ritmo, trabajo instrumental progresivo y un sonido perfectamente empacado.

La portada la dibujó el genial Roger Dean.


La edición que traigo hoy es la edición yanqui de 1972, con la portada doble. El interior contiene las fotos del grupo y una composición en blanco y negro de la portada.

Disfrutad el fin de semana y, si puede ser, con buena compañía y buena música.

Uriah Heep - Sweet Lorraine

Uriah Heep - Echoes in the dark

Uriah Heep - Spider woman

Uriah Heep - The Magician's birthday



Mambo Jambo "Impacto Inminente" (2013)


Pinchar un vinilo de Mambo Jambo es toda una experiencia. Cae la aguja en cualquiera de sus surcos y,de repente, te encuentras inmerso en una novela negra de série B, con coches veloces, tipos duros y despampanantes femmes fatales.
Bajo la etiqueta de “sonido jambofónico”, como ellos mismos lo definen, se esconde un maravilloso cóctel de swing, Rhythm & Blues, ritmos latinos, surf, rockabilly, twist y demás estilos embrionarios del rock’n’roll. Todo ello salpicado de referencias cinéfilas, literarias y de la subcultura fifities. 

The Beatles - "Help!", (1965).


Vuelvo a la Comunidad tras el primero de mayo y lo hago con un disco de The Fab Four de esos considerados menores, claro que el término menor cuando se habla de los melenudos de Liverpool es cuando menos, un palabro de usar y tirar.
Pero es que "Help" cumple años, cincuenta en este 2015, casi ná, como decimos los mayores: Cómo pasa el tiempo...
Tras dos años instalados en la Beatlemania, haber conocido el éxito en USA, cosa prácticamente inédita para todo artista no nacido en el país del Tío Sam, experimentar el éxito cinematográfico tras el filme de inminente éxito "A Hard Day's Night" realizado por Richard Lester, patear medio mundo  y sufrir el delirio de fans como nadie había sufrido (tal vez Elvis), el 65 se presentaba como un año para el continuismo, los planes eran seguir explotando la gallina de los huevos de oro, así tras un innecesario: "Beatles For Sale" (no digo malo, sino innecesario desde el punto de vista comercial y artístico, pues la banda lo que necesitaba era descansar), rápidamente embarcan a los chicos en una nueva película: "Help", de nuevo con Richard Lester haciendo sonar la claqueta.


El film necesitaba canciones, pues The Beatles fue y seguía siendo un grupo de música, y su fuerte eran las canciones, por lo que se eligieron siete y se colocaron (cual puzzle en blanco) en la película de la manera mas aparente que se pudo, la película no supera la anterior, pero el disco les quedo algo mas que menor, visto hoy es una obra maestra con varios aspectos que destacar en mi opinión.
Aquí se ve de forma clara, ya se había sospechado en "A Hard Days Night", que no estábamos ante un grupo de jovencitos vendecidos por el favor de las fans adolescentes que se morían por sus huesos y los Djs radiofónicos enloquecidos con sus pegadizas y alegres tonadas aprovechando para hacerse ricos y famosos, no, estos individuos tenían proyectos, influencias musicales serias y determinadas y talento para reciclrarlo todo y hacer algo propio, con personalidad y que les defina como ente musical creativo, al que el éxito es una consecuencia de su paso por el mundo, pero no un resultado musicomercial diseñado para engordarlo artificialmente.


Su vida empieza a verse reflejada en los temas que resultan de la primera cara del vinilo, (los siete cortes que aparecen en la película), "Help" es una canción que compuso John Lennon mientras atravesaba una depresión, no fueron pocas las que se cruzaron por su camino y se catartizaron en canciones tan geniales como esta, un tema cósmico de pop, de melodía casi mágica y actividad de auténtico frenesí.



También John pone de manifiesto la influencia que en aquellos tiempos imponía Bob Dylan sobre él con el folk de metafísica letra: "You've Got to Hide your Love Away", esta influencia también esta presente en Paul McCartney, quien lo canta de forma admirable en la maravillosa e hiper-fluida melódicamente "I've Just Seen a Face", aunque esta en la cara B, y fuera del tracklist del film.



Además John canta y compone la controvertida: "Ticket to Ride" absoluto trallazo que el propio John califico como el primer heavy metal de la historia, cierra la cara A del disco y fue nº 1 en casi todos los sitios.



Paul nos deja constancia de su vena rockera y bluesera en: "Another Girl", otro corte sublime con intrépidas guitarras por parte de George, y demuestra que el terciopelo de su voz puede empaparse de arena en el rock golpeado por el piano eléctrico de John: "Night Before".
"I Need You" es un romántico corte compuesto y cantado por Harrison que no desmerece nada a las creaciones de sus compañeros mayores, y completa la cara A con: "You're Gonna Lose that Girl" de nuevo con John en la voz principal.



En la cara B, además de la ya comentada "I've Just Seen a Face", nos encontramos con el excelente country: "Act Naturally", el tema, popularizado por Buck Owens se pensó que era ideal para la voz silvestre y amable de Ringo y la verdad es que acertaron.
He oído comentar que John odiaba el segundo tema de la cara B: "It's Only Love"...a mi siempre me ha parecido una bonita canción, con letra intrancesdente pero de melodía dulce.
La segunda aportación de George es: "You Like me too Much", un tema que deja ver la producción compositora que caracterizaría al guitarrista en un futuro próximo, un excelente tema de acción melódica fulminante que siempre me ha parecido injustamente ignorado.



El disco se cierra con el tremendo cover del rock & roll de Larry Williams: "Dizzy Miss Lizzy", cantada por John y con una contundente respuesta instrumental por parte de la banda, fue grabada en la misma sesión que "Bad Boy", tema del mismo artista y aparecida en "The Collection of Beatles Oldiers".



Y nos quedan dos cortes que cuentan con el protagonismo de Paul, "Tell What You See" es un tema que presagia claramente lo que será sónicamente "Rubber Soul", y en el que se ve claramente la evolución que el grupo estaba experimentando ya, aunque nos podemos retrotraer a las sesiones de grabación de "A Hard Day's Night" para evidenciar las inquietudes artísticas de los cuatro jovenes.
Y como no, "Yesterday"...la verdad es que me niego a repetiros la historia del sueño de Paul y que se levanto con la tonada en la cabeza, las miles de versiones existentes y demás cosas que ya sabéis, la escuchamos (una vez mas) y punto.



Siempre marcamos "Rubber Soul" como definitivo lanzamiento creativo de los Fab Four, cierto, de hecho tras "Pet Sound" de The Beach Boys, disco de fuerte impacto sobre Paul en especial, se produce la definitiva deflagración artística de la banda, pero aquí ya había empezado todo, se empieza a gestar en "A Hard Day's Night" y aquí sin saberlo ellos (quizás), empiezan a priorizar música, letras, grabaciones sobre películas o televisiones, hoteles con mil fans a sus puertas o coches esquivando jovencitas, para iniciar el abordaje a la nave de la inmortalidad musical en la cual siguen viajando por el cosmos a día de hoy, cincuenta años después de la gestación de este inmortal "Help".

viernes, 1 de mayo de 2015

Stone "Stone" (1988) Megamania


En Finlandia siempre han surgido bandas de la más alta calidad desde los '80s y no se diga en la década de los '90s. Una de ellas surgida en 1985 originaria de la localidad de Kerava bajo la escuela musical del thrash metal de aquellos años nos entregaban su disco debut luego de varios demos publicados en el transcurso de su consolidación como banda. Fue publicado el 30 de marzo de 1988 por la disquera Megamania dando como resultado que la agrupación se diera a conocer en la última de las oleadas de las bandas de la vieja escuela del thrash y speed metal. 

Un cuarteto integrado por Janne Joutsenniemi en la vocales y en el bajo, Pekka Kasari en la veloz batería, así como voces secundarias, Roope Latvala en las guitarras y coros, por último Jiri Jalkanen en las guitarras. Un poderoso vinilo grabado a 33 1/3 rpm para demostrarnos que en todas partes del mundo se había sembrado la semilla del metal extremo dando como resultado que la calidad musical no se encontrará sujeto a un sólo país por lo mismo. Nos hemos topado con una banda cuya calidad no ésta en duda y nos golpea con una veloz demostración de su estilo.


El vinilo titulado de manera homónima tiene 10 track cuyo set list es el siguiente: 
Lado A
1. Get Stoned
2. No Commands
3. Eat Your Pride
4. The Day of Death
5. Reached Out

Lado B
6. Real Delusion
7. Brain Damage
8. Escape
9. Final Cuntdown (instrumental)
10. Overtake


Inician el álbum como mandaban los cánones de la época a ritmos con mucho feeling guitarrero para luego desprenderse con una velocidad impresionante en los instrumentos que se te queda la tonada de la pieza titulada "Get Stoned" como una manera de darse a conocer al mundo con su estilo técnico lleno de muchos cambios de ritmo donde encajan perfectamente los coros de la agrupación. La voz de Janne no es brutal como la de Araya, o aguda como los vocales de Toxxik o Zetro Souza de Exodus pero tiene su sello distintivo que no desentona con la música.

Otra pieza que seguramente te gustará como auténtico metalhead de los años '80s es la veloz y brutal "No Commands" cuyas letras son como un himno para la juventud que siempre se ha levantado en contra de las imposiciones y el control que se pretende tomar sobre su vida. De mis favoritas del disco sin duda alguna. Brutal el estribillo que dice:
"No commands, no more
Take no orders from you no more
No commands, no more
I´m on my own, don´t own me anymore"

Otra demostración de poder de la banda viene con la titulada "Brian Damage" con los rasgueos poderosos de las guitarras liderando en todo momento la duración de la pieza, los dos guitarristas son excelentes en los cambios de ritmo, auténticos creadores de ritmos con feeling para ayudar a resaltar la poderosa voz de Janne. Una auténtica pieza de thrash metal 100%. 




Una banda con una muy corta carrera musical, apenas 4 años sin tomar en cuenta la etapa amateur de demos, aún así consiguieron grabar 4 discos en su trayectoria que la banda logrando ser una de las referencias musicales en la región escandinava para futuras bandas de metal extremo aún hoy en día la mencionan como sus influencias. Vaya un reconocimiento a los legendarios STONE.


"Get Stoned"


"No Commands"


"Brain Damage"

Feliz viernes y feliz fin de semana para todos y todas en el blog del vinilo.

Txarrena - Txarrena (Mercury, 1992)



Enrique Villarreal, más conocido por su apodo, El Drogas, cantante y bajista de Barricada, se lanzó en 1992 a su primera aventura en solitario, dando forma a un álbum personal lleno de buenas canciones. 

La música se grabó en los estudios Iz de Donosti con la producción de Enrique y Kaki Arkarazo a los controles. Además de El Drogas a la voz (mete algunas guitarras también, ningún bajo) aparecen numerosos colaboradores, entre ellos Alfredo y Boni de sus Barricada, y una banda más o menos permanente, compuesta por Txema Arteta (guitarra), Juanjo Ojeta (guitarra), Luis Chaves “Piti” (bajo) y José Landa (batería). La portada y el artwork lo realizó Ángela Moreno.

Entre las trece canciones encontramos temas como No paran de acariciar o El
charco que contienen elementos diferentes a lo que Barricada venían haciendo, con otra construcción, producción más oscura y la voz muy trabajada en el estudio, influencias de la música que por aquellos años sonaba en el rock internacional. Pero, sobre todo, abundan los estribillos made in El Drogas, melodías que viven con éxito en el álbum. Directo a la cabeza y Déjalo muñeca hubieran cabido en cualquier disco de la banda madre, mientras El lobo feroz, Poca luz (menuda armónica guapa) o El peldaño más cercano rezuman esa especial manera de Enrique para encajar estrofas, puente y estribillo en un crescendo que engancha, muy bien arregladas. Un aire pop gustoso en Algo más que su cariño y la versión Frío de Alarma, una más de las canciones que aún perduran en sus directos. Momentos de encantadores arreglos en Nada sin ti (menudo solo de guitarra).

Y, cómo no, las genuinas letras de un tipo único en el panorama musical nacional. Frases contundentes como “es posible que nadie cuente el regreso creado con escombros de lo innecesario” o “quizá la respuesta del imbécil sea la mejor, pasar una cuerda por el cuello y dejarse caer”. Deja de lado las temáticas de carácter político o social y hace un trabajo introspectivo: el suicidio y la depresión (Piel de gato), la incomprensión (Empujo pa’kí), el amor o el sexo (Nada sin ti, Déjalo muñeca!!!).


El vinilo que traigo es la edición original de 1992. Sencilla, con encarte que incluye letras, créditos y fotitos. Vinilo delgado ("de época") pero que aún hoy suena bastante bien.

Disfrutad de un personaje irrepetible en nuestro panorama musical. Buen fin de semana, gente.

Txarrena - Empujo pa'kí


Txarrena - Directo a la cabeza


Txarrena - Nada sin ti


Txarrena - El peldaño más cercano


Niagara - Backstage Girls (1990 - GBBS)






La historia de NIAGARA puede compararse con los cientos de chavales y chavales de hoy en día. Jóvenes, preparados y que deben traspasar las fronteras para buscarse la vida ya que aquí hay poco trabajo y el que hay en condiciones precarias.

ASÍ NO SALIMOS DE LA CRISIS

Niagara lo formaban cuatro chavales madrileños, que a pesar de su juventud eran músicos currados en otras bandas que ya han pasado por el blog, en concreto Manuel Arias (guitarra) y Toni Cuevas (cantante) procedían de Bella Bestia y Ángel Arias (bajo), Ricky Castañeda (teclados) y Joey Martos (batería) venían de Tritón. Por un golpe de suerte se largaron a Inglaterra a tocar y, aunque parezca mentira, triunfar: reseña de las de 5 estrellas en el Kerrang!, dos giras por la isla, dos actuaciones en el Marquee londinense y un primer trabajo Now or Never editado por Avispa para España y por Killerwatt para Europa e Inglaterra, país en cuyas listas estuvo navegando el disco unas semanas. Ninguna otra banda de rock española ha superado este currículum. 






La fórmula, el mejor hard rock melódico que se ha hecho en este país. Contundente guitarrero, cantado en inglés y que además se hacía acompañar de una excelente producción de la mano del barón Carlos de Castro y una imagen de chicos guapos y malotes que vender, todo ello acorde a los gustos del género y época. El problema que a pesar de ser una excelente banda este tipo de sonido no calaba en el público heavy ni hardrockero y sí el primer trabajo tuvo cierta relevancia en España el segundo Backstage Girls, igual de bueno o más que el primero, pasó totalmente desapercibido. Una lástima.

Grabado y mezclado en los madrileños M-20 Studios, cambian de discográfica, de Avispa a GBBS, pero no de productor que sigue siendo Carlos de Castro y eso se nota para bien. Diez cortes veloces, muy bien ejecutados por una banda en estado de gracia al que acompaña la gran voz de Tony Cuevas.

Cara A:
1. Backstage Girls
2.  Out of control
3.  Time after time
4. Lonely
5. 100 mph

Cara B:
6. Satisfied
7. Long train running
8. Running wild
9. Free like the wind
10. Don’t close your heart

Con los bombos y silbidos de “Baskstage Girls”, que abre el disco, te subes durante casi una hora a la cresta de la ola de rock que no da tregua y no decae hasta la última nota de la balada “Don’t close your heart”. Todo ello en una carpeta simple con una portada y contraportada al más puro estilo LA. Aunque todos los temas tienen clase y calidad, formando un todo compacto y divertido, no te debes perder: "Time after Time", “100 Mph”, la versión del "Long Train Running" de los Doobie Brothers y "Free Like the wind".

El resto es historia. Cambios en la formación, el más importante el de Manzano por Tony, en el 94 un nuevo LP de calidad (III) pero sin el más mínimo apoyo promocional (creo recordar que sonó en Japón) y la disolución definitiva que se veía venir.

Si no conocéis a los Niagara no los dejes escapar porque suenan pero que muy bien, esta es tu oportunidad. Y si ya los conocías, un buen momento para volver a disfrutarlos.













viernes, 24 de abril de 2015

Warlock – Hellbound (1985)


Amigos, en relación a los cuatro imprescindibles álbumes de los alemanes Warlock os podría haber recomendado cualquiera de ellos, aunque para ser estrictos no hubiese tenido motivo para hablaros en este espacio de su primer Burning the witches porque –aunque espero poderlo solucionar en la próxima feria del disco que haya en Barcelona– no dispongo todavía del vinilo. Así pues, quitando al exitoso True as steel y al bombazo Triumph and agony, sólo quedaba este quizás menos conocido Hellbound. El origen del grupo se encuentra en la unión de diversos miembros de las jóvenes bandas de la escena underground de Düsseldorf Snakebite, Stallion y Beast que, a principios de los 80, dieron como resultado a unos voluntariosos Warlock que no tardaron en ganar cierto reconocimiento, en parte gracias a los conciertos que su manager les consiguió un plaza como teloneros de Trance. Tras editar su álbum de debut con Mausoleum –que no supo sacar el jugo de la perita en dulce que tenían entre manos–, Warlock tuvieron la suerte de firmar con Phonogram y grabar en los Country Lane studios de Munich –con Henry Staroste y Rainer Assmann a la producción– este Hellbound que os presento hoy. Era la primavera de 1985 y el subsiguiente tour por Europa les catapultó a las páginas de magazines como Metal Forces, Metal Hammer o Kerrang! dándoles la oportunidad de tocar en el Metal Hammer Festival junto a Metallica, Pretty Maids o Venom

El line up que grabó el álbum estaba formado por la menuda y enérgica Doro Pesch a las voces, Rudy Graf y Peter Szigeti a las guitarras, Frank Rittel al bajo y Michael Eurich a la batería, con la colaboración de Harry Thumann en la programación de un fairlight muy presente en temas como All night, por ejemplo. 


El track list era: 

A 
Hellbound 
All night 
Earthshaker rock 
Wrathchild 
Down and out 

B
Out of control 
Time to die 
Shout it out 
Catch my heart 

Respecto a las canciones del disco, lo miréis por donde lo miréis, no hay discusión posible. Hellbound, All night –de mis preferidas– , Earthshaker... es estúpido analizar uno por uno los temas de este álbum porque –además de que ahora no tengo ganas de ello, no os puedo ser más sincero–, todos ellos son puro heavy metal alemán de los ochenta en la línea de lo que Warlock nos ofreció en su corta carrera con la estupenda Doro al frente. Y es que, ni Lita Ford, ni hostias, el metal femenino de los ochenta tuvo un nombre y fue Dorothee Pesch. Como muestra de lo que podéis escuchar en Hellbound os acompaño una versión en directo del tema título, y las grabaciones de All night, Wrathchild, Time to die y la preciosa Catch my heart






Por desgracia, tras el fantástico Triumph and agony, Fräulein Pesch inició un camino en solitario al frente de Doro –a esas alturas ya era la única que quedaba de la formación original de Warlock y su primer manager le había arrebatado en los tribunales la propiedad del nombre de la banda– con la que, junto a Joey Balin en la producción al principio y el mismísimo Gene Simmons después, quiso dar un giro estilístico a su carrera que no tuvo el éxito esperado. En la actualidad, Doro es una más de las respetadas figuras del metal de los 80 que –pese a haber editado álbumes con cierta asiduidad– no han logrado reverdecer viejos laureles y viven de recuerdos gracias a nostálgicos seguidores como este que os escribe. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla