viernes, 30 de enero de 2015

Van Halen "Balance"(1995) Warner Bros Records



Es el décimo álbum de estudio de la banda de hard rock estadounidense VAN HALEN donde se respiraron aires de cambio debido a que después de cuatro materiales de estudio sería el último trabajo que realizaron con Sammy Hagar como vocalista, salió editado un 24 de enero de 1995 hace ya 20 años donde nos presentaban a unos músicos maduros y donde el gran guitarrista y líder visible de la banda Eddie Van Halen se lució con las composiciones de la guitarra eléctrica demostrando que es una de las leyendas vivientes de la música rock. El álbum portada no aparece ni el actual bajista, Wolfgang Van Halen , como la mayoría de la gente pensaba que en los últimos años, que era sólo un rumor, se sabe que el niño original de Denver.  La portada muestra a un niño alterado como unos gemelos unidos en un columpio y ambos están desnudos. Algunos países se negaron a vender el álbum debido a esta cubierta infractora(ya se imaginaran como se les pusieron las cosas a los VAN HALEN). El niño fue dejado posteriormente retocada a cabo. En el interior, el vinilo muestra el famoso dibujo de Leonardo da Vinci "El Hombre de Vitruvio". Tremenda edición de la Warner Bros Records que conseguí de manera fortuita ya que no la he vuelto a ver por acá en éste formato y también ya se imaginarán como me fue cuando mis familiares me vieron llegar con el vinilo bajo el brazo. 

Según informaciones de diversas fuentes de la época el trabajo llamado "Balance"(equilibrio) alcanzó el número 1 en los EE.UU. en el Top Billboard 200 en febrero de 1995 y llegó a Triple Platino el 12 de mayo de 2004 por la venta de más de tres millones copias sólo en los EE.UU. A qué se debe el éxito de éste trabajo de la emblemática banda producido por Bruce Fairbairn, un productor canadiense habitual de Bon Jovi, Aerosmith y AC/DC en algún tiempo. Vayamos por partes en primer lugar el disco fue puesto en libertad en medio de la lucha interna entre el vocalista Sammy Hagar y Eddie así como su hermano Alex Van Halen(baterista de la banda), en tanto el último integrante Michael Anthony casí no se integró a la composición de las piezas debido a su ocupación como padre de familia aunque suplió el trabajo con un decoroso arreglo del bajo en cada una de las canciones que integran el disco y si aparece su nombre en los créditos de canciones. Todo ésto dejó el camino libre a que los cerebros del grupo trabajaron en sus composiciones de manera mucho más personal donde les dieron una identidad propia.


El listado de canciones incluye en el lado A del vinilo a:
"The Seventh Seal"
"Can't Stop Lovin' You"
"Don't Tell Me (What Love Can Do)"
"Amsterdam"
"Big Fat Money"
"Strung Out" (Instrumental)

En el lado B:
"Not Enough"
"Aftershock"
"Doin' Time" (Instrumental)
"Take Me Back (Déjà Vu)"
"Feelin"

En el libro titulado "Everybody Wants Some: The Van Halen Saga" se cuenta que la banda trabajó ocho horas al día durante tres semanas para la grabación del álbum. La primera canción del disco, "The Seven Seal", cuenta con connotaciones místicas que vinieron, en parte, de la sobriedad recién descubierta de Eddie. Su terapeuta, Sat-Kaur Khalsa, le instó a relajarse e imaginar donde estaba después de beber un paquete de seis de su cerveza preferida, vaya que debió resultar benéfico para el grupo ya que ésta canción tiene la esencia de Van Halen con el rif memorable que se mandó el gran Eddie. Después de fumar cigarrillos, beber cerveza, y estar tocando la guitarra desde hace veinte años, trató de escribir canciones sobrio y escribió tres canciones en un período de media hora. El álbum se desplaza al territorio de Sammy con el poderoso single y uno de los himnos del álbum diría con "Can not Stop Lovin 'You". Esta canción fue tomada desde el punto de vista de su ex esposa, creyendo que ella todavía estaba enamorada de él. La banda vio más éxito con su género hard rock como se ve en la canción del álbum, "Aftershock"que es de las piezas rápidas que funcionan muy bien en directo. Incluyeron una pieza en honor a su país natal con una canción normal sin mucho brillo pero que a la audiencia y fans gusta mucho, me refiero a la pieza titulada "Amsterdam". 





























La poderosa label Warner Bros. dijo que a principios de 1995 sería el momento adecuado para lanzar un nuevo álbum de Van Halen. "Parece que siempre hemos tenido éxito con grandes actos derecho después de la primera parte del año", vaya que les resultó la estrategia de mercadotecnia porque encumbraron a la banda dentro de una década donde ya había comenzado a mandar el rock alternativo como Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains, Soundgarden entre otros. Así que éste disco es como el signo de supervivencia de la banda en lo referente a la década de los ´90s.


Van Halen "The Seventh Seal"


Van Halen "Can´t Stop Loving You"


Van Halen "Amsterdam"


Van Halen "Aftershock"

En general un disco muy bueno donde la guitarra de Eddie vuelve a llevarse la batuta de forma magistral y donde se escucha a un Sammy Hagar más acoplado a la banda, que en verdad se demuestra un verdadero ensamble poderoso de Hard Rock y melodías de Heavy Metal. Uno de los mejores discos de los holandeses-americanos en la era post-Dave Lee Roth con lo cual se reinventaron así mismos. Recomendado para este fin de semana

Alaska y Dinarama "Deseo Carnal" (1984)


Hay discos que parece que ejercen una atracción especial para los que hemos nacido en una determinada época. Creo que los que como yo han superado los cuarenta, el que hoy nos ocupa tiene ganado un terreno en el latifundio de la memoria, espacio ganado tras varios meses encadenando en las FMs del momento single tras single que sonaban sin parar desde la mañana hasta la noche.
Pero es que en 1984 Alaska había alcanzado la categoría de estrella total, ya no solo era la extravagante cantante de una serie de estrambóticas formaciones relacionadas con una tal movida que llegaba desde Madrid provocando al consevadurismo impuesto, desafiando con proclamas de libertad a los censores, coloreando el blanco y negro reinante hasta la muerte del dictador, no, ahora Alaska era una reina televisiva, "La Bola de Cristal" nos mantenía a los adolescentes de la época atados a la televisión todos los sábados por la mañana, en aquella bola ella era la absoluta estrella.
Pero lo cierto es que según avanzaba la década, el espíritu da la sensación de que se iba licuando con otros ingredientes mucho menos libertarios y librepensadores.
Algunos de los que dieron comienzo la revolución de Malasaña fueron acostumbrándose a la comodidad del vencedor, las batallas del cambio de decenio fueron ganadas por los jóvenes sedientos de libertad y obsesionados por explotar su creatividad, una vez conseguido el cetro victorioso esa actitud que rebosaba furia y ganas de escupir expresiones de cambio se fueron convirtiendo en mercaderías que ahora tenían precio, cotizaban en nóminas con no pocos ceros y los sonidos continentales que se reflejaban en lo mas vanguardista gestado en las islas británicas en el último lustro, se veían abordados por sonidos tecno que empezaban a ganar la partida por la presencia mediatica en radios y TVs a los airados jóvenes que unos años antes evocaban alergia a lo convencional.
Los textos relajaban su mensaje y se iba mellando el mortífero filo que antes les caracterizaba, el sonido se hacía mas acorde a las pistas de baile abovedadas por colores y lasseres que empezaban a proliferar, y las melodías eran cada vez mas amables e inofensivas.
En 1984 Alaska ya no era la de las Tenataciones, Reyes del Glam, ni la de los Supermercados, se desvanecieron los Pegamoides que se re-inventaron en unos tal Dinarama menos agresivos visualmente, "Bailando" parecía un hit de un pasado remoto y "Perlas Ensangrentadas" quedó como el fin de un legado.
Entonces, dominando en un trono asentado sobre el solar por construir hace unos años y que ahora resplandecía en la cima de la montaña de la nueva España post-naranjito aparecía "Deseo Carnal" para representar el nexo de transición entre la movida y el nuevo orden popero de la democracia por fin consolidada.
Y lo cierto es que en este disco no queda apenas nada de espíritu de aquella movida que ya no se muy bien que es lo que fue, pero si queda un disco elegante, ecléctico en cuanto al sonido y las letras, que sabe asirse a las bases que Paralisis, Kaka Pegamoides impusieron como protocolos artísticos que funcionaban y les dieron una base de modernidad, tanto Berlanga como Canut estaban desbordantes de inspiración y Alaska sabía oficiar de lo que era, la reina del cotarro, bastaban una serie de buenas melodías, unas gotas de provocación más de forma que de fondo y una promoción que desde televisión tenían mas que garantizada para que ocurriera lo que ocurrió, que "Deseo Carnal" se convirtió en un acontecimiento total que vendió miles de discos y que aún suena de pubs decadentes todas las noches de viernes del año en todo el país.
Por todo ello los que vivimos aquello entonces nos encontramos indefensos ante el magnetismo de este vinilo.


Pero aparte de toda esta perorata están las canciones, brillantes, bailables, radiantes y bien construidas, con una letanía bohemia y un romanticismo maldito, como de pub frecuentado por un Lou Reed pijo, como de versos nacidos del alma castigada de una niña bien venida a menos.
Éxitos tan conocidos que comentarlos se me antoja absurdo, basta citar títulos como: "Un Hombre de Verdad", "¿Como Pudiste Hacerme Esto a Mi?", "Isis", "Ni Tu ni Nadie"...
Imposible aburrirse con la escucha de este disco, imposible no recordar tiempos, no mejores, pero ¡que coño! si mas jóvenes y locos, no entraré en connotaciones sociales con respecto al disco y a los artistas firmantes del mismo, solo en lo mucho que disfruto del mismo cuando lo pincho, que no es muy a menudo pero que cuando es, es genial.
Os dejo con unos vídeos de el inmortal y para algunos viejunos como yo, magnético "Deseo Carnal" de Alaska y Dinarama.









The Steepwater Band "Live & Humble" (2013)


Desde sus inicios, hacia finales de los 90s, The Steepwater Band han demostrado que dónde realmente disfrutan y se disfrutan es en directo. Ese es su hábitat natural. 

Es cierto que en el año 2010 ya editaron un potente directo como trio titulado Live At The Double Door pero un grupo como ellos, que facturan un rock setentero de alto voltaje, con las raíces bien plantadas en el blues y en el hard rock necesitaban un doble directo en toda regla. En Live & Humble se recoge uno de los conciertos de la gira íntegramente grabado sin cortes ni oberdubsThe Steepwater Band en vivo, sin trampa ni cartón. Un doble directo como los de antes, como el de cualquier gran banda de los 70s que se os pase por la cabeza.

viernes, 23 de enero de 2015

Legion - Mind training/Por la cara (PDI, 1990)


Legion (sin tilde) fueron, junto a Crom o Fuck Off, unos rara avis del heavy nacional. Se dedicaron a lo largo de sus tres álbumes a componer y ejecutar su particular thrash metal, lleno de Slayer, Exodus y mucho Kill'em all. Mind training, su segunda obra, tras Lethal liberty (del que ya se habló aquí), contiene nueve temas en los que disfrutar de excelentes canciones con una producción lamentable: si estos tipos hubieran tenido los medios de Hetfield y compañía habrían regalado al mundo un clasicazo del thrash, pero sonando así... 



Geniales las guitarras de Quimi y Kisko, sobre todo en Eternal youth, Nowhere to run o Life means this. Pep a la batería da una lección de cómo partir cuellos con cambios de ritmo, velocidad y precisión (a veces dudo que tenga solo dos brazos y dos piernas). A la voz y al bajo, Jonathan, menos lucido con su instrumento, pero bien con las letras (inglés de los ochenta de por aquí, no está mal). Le añadimos una balada al estilo Testament titulada Unsensitive skin (pasable) y una de las mejores versiones del We will rock you de Queen y a darle vueltas al vinilo.



El álbum que traigo, doble, se acompaña de un mini LP con cuatro canciones en español. Una versión en directo de su himno Mili KK y tres cortes más heavy que thrash: Imaginación al poder, La Ruina y Dimite y vete a casa (qué lamentable la actualidad de la letra veinticinco años después).

Carpeta doble con dos insert con letras y créditos, bien acabado.

Disfrutad del fin de semana y larga vida al thrash metal.

Legion - We will rock you


Legion - Feel the pain


Legion - Long hair


Legion - Shit in your veins 




W.AS.P. – W.A.S.P. (1984)


Correligionarios del vinilo, hubo un tiempo, allá por los 80 y primeros 90, en el que –barcelonés como soy– una o dos veces al mes, peregrinaba hasta la zona musical por excelencia de mi ciudad, esa mítica calle Tallers en la que encontraba tiendas como Castelló, Revolver o Discos Jesus. La oferta se ampliaba con Edison’s o Balada –en Pelai– y en las mismísimas Rambles, donde conseguía de importación mi Hit Parader. Eran tiempos preglobalización y preinternet, amigos. Pero, os preguntaréis, ¿a qué narices viene este ejercicio de nostalgia por parte del King? Pues porque –lo que es la memoria, que a veces no permite recordar lo que uno hizo una semana antes y otras deja una marca tan indeleble en la corteza cerebral que perdura durante décadas– el elepé que hoy protagoniza mi entrada lo compré... en El Corte Inglés. Sí, amigos ¡y de oferta! (si os fijáis, en la carátula puede verse la marca del adhesivo que quité, llevándome parte de la capa satinada). 

La verdad es que fue cosa de la prensa musical de la época, pero en aquel momento consideré a W.A.S.P. como la némesis de Mötley Crüe. Y lo cierto es que más tarde pude comprobar que Shout at the devil tenía temazos imprescindibles, pero –no sé si sería por la producción o qué–, cuando escuché por primera vez este W.A.S.P. estaba convencido de que estos se comerían con patatas a Neil, Sixx y compañía. La fuerza de todos y cada uno de los temas del disco, sin desperdicio alguno, así lo hacía presagiar. Con el tiempo, debo admitir que Tommy Lee y sus colegas, acaso gracias al impacto en su carrera de productores como Bob Rock, el saberse amoldar a los tiempos o mantener a lo largo de los años un mismo line up –¿alguien ha dicho Corabi?–, han alcanzado el olimpo del hard rock mientras que Blackie y sus hordas se han quedado a un par de peldaños. Pese a todo, la legión de metalheads que –al menos hasta The crimson idol– consideramos imprescindibles sus álbumes, no dejaremos que nadie ponga en duda la importancia de una banda que, en mi modesta opinión, se ha visto lastrada por demasiados cambios de personal y una férrea fidelidad a su propio sonido, en ocasiones provocando que en los trabajos de Lawless, el término autoplagio cobrase una dimensión épica. 


Pero todo lo dicho no empaña –reitero– que W.A.S.P. tenga tanta importancia como los mencionados Crüe, Ratt o Dokken para entender el hard’n heavy angelino de los 80. De hecho, los orígenes de la banda están en 1982. Tras la disolución de Circus Circus y una reestructuración de personal, la formación que en 1984 consigue el contrato con Capitol records es Blackie Lawless a la voz y bajo, Randy Piper y un recién llegado Chris Holmes a las guitarras y Tony Richards a la batería. 

La primera toma de contacto de W.A.S.P. con el mundo de los sellos discográficos fue algo traumático. Animal (fuck like a beast), el primer single que habían grabado como banda, fue eliminado de su disco de debut por culpa de las presiones del PMRC de Tipper Gore y tuvieron que editarlo con un sello independiente. Aún recuerdo que podía conseguirse como picture disc, algo que –por desgracia– no hice en su momento. Con portada fotografiada por Moshe Brakha según dirección artística de Larry Vigon y producido por Blackie Lawless y Mike Varney con la inestimable ayuda de Duane Baron y Stephen M. Fontano –los estudios no están acreditados pero seguro que los Prairie Sun fueron uno de ellos–, el track list de W.A.S.P. fue: 

A 
I wanna be somebody 
L.O.V.E. machine 
The flame 
B.A.D. 
School daze 

Hellion 
Sleeping (in the fire) 
On your knees 
Tormentor 
The torture never stops 


I wanna be somebody es un trallazo, el primer single oficial de la carrera de W.A.S.P. –cuyo vídeo ya había visto en televisión y grabado en una de mis recopilaciones VHS– y supone toda una declaración de intenciones de lo que un grupo hambriento de fama deseaba. Le sigue L.O.V.E. machine, otra estupenda canción de la que también tuvimos vídeo clip, The flame y la estupenda B.A.D. –cómo le gustaban los puntitos de marras a Blackie–, que desemboca en la cañera School daze que sirve de tema final de la cara A. Ni una sola de las canciones de esta cara es de relleno, amiguitos. Melodía, coros y unas guitarras afiladas definen el debut de estos tipos y lo han convertido en un puto clásico. La cara B es más de lo mismo, la potentísima Hellion, el baladón –por llamarlo de alguna manera– Sleeping (in the fire) y la tríada On your knees, Tormentor y The torture never stops... ¡todas son geniales! En resumen, un trabajo para sentirse orgullosos, imprescindible para todo jebi que se precie de ello y –volviendo a lo que os comentaba al principio– muy superior al debut de Sixx y compañía del 81 (aquí os hablé de él). 


Para ilustrar la entrada, os acompaño la grabación del cedé correspondiente a la reedición de 1998, esta vez con el track list original –iniciándose con Animal (fuck like a beast)- y conteniendo los bonus Show no mercy y Paint it black


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Great White "Great White" (1984) EMI


El álbum homónimo y debut a la vez de una gran banda de Heavy Metal y Hard Rock, una excelente combinación que le permitió sumar muchos adeptos desde sus Eps titulados "Out Of The Night" y "On Your Knees", ambos publicados en 1982, llegamos al año 1984 donde salieron excelentes discos y la publicación del tan esperado primer full-lenght de la banda  Great White no se hacía esperar. Salió publicado a través de la EMI records la cual adquirí con mucho esfuerzo por ser una pieza de vinilo de las más buscadas por los coleccionistas del género. Así llegaba a mis manos un estupendo trabajo de los más añorados por los fanáticos de la década de los años ´80s. Una recomendación de otro fanático de la banda que desde que me la puso en el estéreo me dejo sorprendido con su primer track, de esa manera decidí que debería hacer todo lo posible por conseguirla, aunque sea en segunda mano que es como la adquirí.

La cubierta que tengo solo se encuentra en portada negra con el nombre del grupo en color blanco y otros escritos como relieve en la misma, es de la primera edición que me tocó tener, ya que existe otra versión donde usan la contraportada como la portada principal donde se puede ver una fotografía en grande de la banda. En aquel entonces estaban integrados como un cuarteto de muy buen calibre que inspiraba respeto por sus excelentes composiciones dentro de su estilo. Se puede escuchar Heavy Metal clásico, Hard Rock y AOR de muy buen "feeling", se lucen las guitarras del líder y vocalista principal Jack Russell, apoyado por Mark Kendall quienes se destacaron por ser los principales cerebros del sonido de la banda que los llevaría a encumbrarse con sus lanzamientos previos a su primer disco. En el bajo se encontraba Lorne Black y en la batería Gary Holland, además como músicos de sesión e invitados estuvieron Alan Niven, Gary Gersh, Mark Wesley y Michael Lardie quienes se destacaron por aportar los grandes coros que escuchamos en cada una de la piezas del disco. Fue producido, mezclado y ecualizado por el gran experto productor alemán Michael Wagener quien había trabajado con Accept, Dokken y Alice Cooper entre otros. Así en manos expertas y con la calidad de la banda era obvio que el resultado sería un trabajo para la historia.


El vinilo tiene en el lado A las piezas: su clásica pieza y un himno personal del grupo así como de todo adolescente de aquellos años "Out of the Night" un inicio muy potente con esas guitarras filosas de los dos líderes y con la voz de Rusell cantándole al amor juvenil, vamos la chica de tus sueños en juventud; la grandiosa "Stick It" con esos grandes coros que es por demás decir lo contagiosa que resulta escucharla todavía; "Substitude" nos lleva al éxtasis con esos grandes rifs de las guitarras dobles que sin duda te pone las pilas sobretodo por la grandiosa letra que tiene; "Bad Boys" es un himno del grupo porque representa lo que era la opinión de la sociedad con éste tipo de músicos que tenían el estilo, sin saber que ellos le cantaban al amor y otros problemas de juventud y finalizaban con la polémica "On Your Knees" que tiene referencias de corte erótico en las letras y como seguramente ya habrán anticipado hizo que directivos de la label y sectores conservadores pegaran el grito en el cielo. Ésta última había sido tomado de su anterior Ep así como uno de los singles del disco.

En tanto en el lado B del vinilo se encuentran grandes canciones igual como la abridora "Streetkiller" que nos relata un breve cuento de terror, un thriller que viene muy bien debido a que en ese año se estrenaron grandes películas de terror en los cines, la banda homenajeaba ese tipo de cintas con ésta pieza; la siguiente tiene mucho de ese sonido ochentero que extrañamos por lo bien que se escucha, sin duda "No Better Than Hell" es una pieza que no tiene desperdicio alguno por su temática juvenil; "Hold On" es una de aquellas piezas que en vivo debieron llevar al climax a la audiencia debido a su corte de power-ballad que en aquel entonces funcionaba muy bien para todas las bandas que componían canciones con ésta estructura, sin duda que te quedas con el coro durante un rato; "Nightmares" y "Dead End" son dos piezas con las cuales un gran álbum se terminaba y que resultaría un escaparate para la propia banda como un emblema de aquellos años para los fans y futuras bandas que seguirían su senda musical.



El libro del interior del vinilo es una auténtica joya con fotos de la banda de aquellos años, les dejo estos enlaces para apreciar parte de las grandiosas canciones del primer trabajo de Great White, sin duda que te harás de alguna favorita si es tu primera escucha de éste grupo. Si los conoces seguramente te recordarán buenos tiempos ya que parte de sus canciones son parte de la vida de todo aquel que aprecia la música de los ochenta.


"Out Of The Night"


"Stick It" Video oficial


"On Your Knees"


"Hold On"

En 1999 se realizó una reedición donde vendrían incluidos dos covers, uno de Jimi Hendrix y otro de Led Zeppelin pero con otro nombre, ya que llevaría por título "Stick It". Espero que te puedas conseguir éste gran trabajo del grupo sin duda no debe faltar en la discografía más selecta de todo buen melómano de la buena música. Feliz fin de semana que por lo pronto vuelvo a pinchar a GREAT WHITE.
Grandes!!!!

Cadena Perpetua – En el nombre de la Paz (1990 – Tropical)




Hoy os recomiendo la escucha de una de mis últimas adquisiciones.

En marzo del pasado año hacía lo propio con Agonía el segundo trabajo de los sevillanos CADENA PERPETUA, y me refería textualmente a su primer LP: “… En el nombre de la Paz es todo un clásico del metal español, convertido en un disco de culto muy buscado por aficionados y coleccionistas, entre ellos el menda, que lo buscó en su día sin éxito (cuando pillé el que hoy os comento) y que no está dispuesto a rascarse el bolsillo por las cantidades que piden hoy por él, y que no digo que no lo valga…

Lo que no dije en ese momento, quizás por miedo a equivocarme, es que tenía la intuición de que tarde o temprano caería a un precio razonable y en buen estado, como así ha sido.




Pese a que En el nombre de la Paz fue autoproducido, grabado (Estudios SONEX de Madrid) y editado con lo puesto, es decir sin un puto duro, deficiente sonido, escasa tirada, penosa distribución y ninguna publicidad, estamos ante un clásico del heavy español de nula repercusión, que con un mejor sonido y un cantante más contundente (que no ganas ni sentimiento) hubiera estado a la altura de los grandes trabajos de cualquier banda que ahora nos venga a la cabeza, pero que a lo largo de los años ha ido ganando enteros entre los metaleros. 

Como ya se dio cuenta de los avatares del grupo en la anterior entrada a la que arriba se ha hecho referencia, vamos directos al grano. Abre el vinilo “Dios de la destrucción” una potente composición que se va acelerando con su ejecución y en el que destacando su contundente batería. Sigue con la misma intensidad y una introducción muy a lo Sabbath el tema que da nombre al trabajo. “Van a por ti” es el tema más veloz del álbum, speed metal sin complejos con final operístico. Cierra la cara A “Fango y sudor”, todo un clásico con intro flamenca –una de las pocas concesiones a este estilo que hay en el disco- convertido en un himno de aliento a los jornaleros del campo, profesión que parece ser ejercía el padre de los hermanos Pipió fundadores de la banda. La guitarrera “Divagando” que abre la cara B da paso a “Encuentro con la muerte” a mi gusto el tema más conseguido y en el que brilla por igual toda la banda. Tras la antitaurina “Sangre en la arena” el punto y final lo pone “Hacia el fin de los tiempos” que aunque nace medio tiempo a golpe de solo de guitarra va incrementando su ritmo y potencia conforme avanza hacia su final apocalíptico.






Un muy buen álbum que aunque editado en 1990 tiene todos los ingredientes del heavy español de los primeros ochenta. Un trabajo hecho por unos auténticos currantes del rock que no contaron con los medios necesarios para triunfar pero que los suplieron a base de fuerza y de echarle ganas y muchas horas de carretera.

Felicidades a todos los toledanos en el día de su patrón y buen fin de semana a todos.


LAO C:
4. Fango y sudor

LAO P:
6. Encuentro con la muerte








viernes, 16 de enero de 2015

Los Rebeldes – Esto es Rocanrol (1986 – Twist)




Hace años un porrón de años, un amigo recién llegado a Cuenca procedente de Barcelona, nos contaba batallitas de los rockers de la Ciudad Condal, lo que hizo que me interesara durante un tiempo por el rockabilly y el rock and roll más clásico, especialmente por los Stray Cats de Setzert, y en el panorama nacional a Loquillo y Los Trogloditas y a Los Rebeldes de Carlos Segarra, Aurelio Morata y Moisés Sorolla.




A caballo entre esas dos maravillas llamadas Cervezas, chicas y rockabilly de 1981 y Rebelde con causa de 1986, editaron el single Carolina/Demasiado whisky y el mini LP Esto es Rocanrol, con la participación al saxo de Toni Sola y de Miguel Gallardo creador de esa guapa portada.

Solo contiene 5 canciones, pero son suficientes para condensar la esencia del más puro rock and roll. Melodías divertidas y pegadizas ejecutadas a un ritmo endiablado en las que la voz de Segarra está a la altura de las composiciones contándonos el genuino y auténtico estilo de vida roquero que, por cierto, aún siguen practicando tras treinta y seis años encima de los escenarios con su último trabajo 1, 2, 3 acción





Tanto si te gusta el estilo como si no, lo que es seguro que si escuchas a Los Rebeldes no dejarás de mover los pies. Buen fin de semana. Sed felices, es una orden.

Cara A:
1. Esto es Rock’n Roll
2. Ave nocturna
3. Harley 66
Cara B:
4. No quiero verte
5. Esa manera de andar



Los Rebeldes, directo 27-11-1984 en el programa La Edad de Oro de tve













**Por cierto, las imágenes que aparece son de la película 
Calles de Fuego de Walter Hill, imprescindible.



viernes, 9 de enero de 2015

Nuclear Assault "Game Over" (1986) Combat Records



Nos situamos en 1986, un gran año para el metal que dominaba esa década sin duda alguna: El thrash metal. Ese año salieron discos que aún hoy son catalogados como "masterpiece" del subgénero y han servido de mucha influencia para bandas que se formaron posteriormente y en la actualidad. En 1986 salió "Master Of Puppets" de Metallica, "Peace Sells...But who´s buying?" de Megadeth, "Amon The Living" de Anthrax, "Reign In Blood" de Slayer, "Darkness Descends" de Dark Angel entre otros discos. Así saltaban a la escena el 7 de octubre de 1986 con el disco "Game Over" una de las bandas que vendría a marcar una pauta dentro del estilo con su mezcla de sonidos punks y thrash metal a la par que en ese entonces se le llamó "Crossover". Hablamos de los grandiosos thrashers NUCLEAR ASSAULT.

Aquí haciendo una empatía en los tiempos del lanzamiento del disco no había más que ofrecer un grandioso trabajo a la par de aquellos "monstruos" creados anteriormente mencionados. El vinilo que tengo es el editado por la Combat Records, una label que en su tiempo apoyó a muchas bandas emergentes del Thrash Metal. Es el primer disco de larga duración de la banda que estuvo formada por la siguiente alineación John Conelly en las guitarras y voces, Anthony Bramante en la guitarra secundaria, Danny Lilker en el bajo y Glen Evans en la batería; es lo que se puede leer en el interior del librito del vinilo. Una agrupación que saltaba al frente para ponerse a la par de grupos consagrados en la primera mitad de la década de los años ochenta,


Todo el acetato respira el aire de la década ochentera, el diseño nos recuerda que "el Juego Acabó", una estupenda portada que nos relaciona mucho el nombre de la banda y el título del álbum. Una explosión nuclear y en primer plano a personas huyendo de la mortífera explosión. El vinilo que conseguí viene en perfecto estado, la parte posterior ni se diga. En grande se pueden ver las imágenes de la grandiosa agrupación que nos entregó material de calidad al ofrecernos composiciones cuyas temáticas eran las protestas sociales, el peligro de la plantas nucleares(de ahí el nombre del grupo), la política exterior de su país, entre otros tópicos que se incluyeron en las letras que nos permitía entender de mejor manera el descontento de aquella juventud con el sistema establecido en muchos países, nuevamente a ritmo de Thrash Metal ponía el dedo en la llaga para que escucharamos lo mal que se encontraba las leyes de seguridad en torno a la conservación del planeta, sus hábitats y nosotros mismos como habitantes.


Vaya que es de los discos donde si es cierto que notas la influencia de otras bandas conocidas de aquella época pero lo que destaca a los Nuclear Assault es el sello que le imprimen con sus grandiosos coros en todas las piezas, los rifs pegadizos insertados a mitad de las composiciones y por supuesto la estructura veloz de las guitarras que llevan el mando en cada una de ellas, además de la mezcla de estilos como el punk o hardcore. Todo ello muy bien ensamblado para hacer de éste disco uno de los mejores en su tipo, estoy seguro que aquellos fans de la primera época de Metallica, Megadeth, Slayer, Anthrax y demás, también son fanáticos de ésta agrupación por el gran aporte realizado.



Los temas que incluyó la banda en ésta ocasión son 13 tracks para el vinilo, en tanto los que poseen éste álbum en cassette tienen incluída una pieza que no se encuentra en ésta edición. Todos son temas relacionados con el nombre de la banda y del álbum, así en el lado A nos encontramos con las potentes y pegadizas "Live, suffer, die" bonita tema de inicio con advertencia nuclear, "Sin", "Cold Steel", "Betrayal", "Radiation sickness" otro tema de alerta radioactiva, "Hang the pope" ya se imaginarán como fue vilipendiada por los conservadores, la apocalíptica "After the Holocaust" y finalizan con "Mr. softee theme". En tanto en el lado B se encuentran las piezas "Stranded in hell", "Nuclear War" homenajeando el nombre del grupo, la de crítica social llamada "My america", "Vengeance" y finalizan con "Brain Death" para confirmar que ésta banda tenía bien cimentado su propio estilo y temática en buen nivel.


Podrás decier que éstas escuchando a alguna otra banda pero en realidad son Nuclear Assault. Intensos, con más velocidad que Metallica, más riffeo que Megadeth o Slayer y más de un acorde punk o hardcore, pero servido de la misma forma perfecta e ideal para estampar lo que significaba tocar Thrash Metal en esa década, eso sí, apoyados por su propio estilo y el espíritu más contestatario. Influencias de Dead Kennedys, Motörhead, Mercyful Fate, Venom, Slayer o Metallica conviviendo juntas, para entregar ésta maravilla.


"Nuclear War"


"Sin"


"Radiation Sickness"


"Nuclear War"

"After The Holocaust"

Como te habrás dado cuenta la banda no se andaba con complicaciones a la hora de componer sus piezas, era simplemente un fuerza devastadora con las guitarras, bajo y batería a ritmo del subgénero que llevaba el mando en aquellos años. Espero que ésta reseña de vinilo el cual suena magnífico haga que lo incluyas en tu discografía de acetatos si no lo tienes, ya que es una buena compra para todo aquel fanático de os ritmos trepidantes y las letras de crítica social. No dejes que el juego se acabe sin tenerlo en tu colección. Hasta la próxima amigos y amigas del blog. Buen fin de semana.

Status Quo – If you can’t stand the heat(1978)


Y después de las navidades y el cambio de año, regreso con vosotros para hablaros una vez más de uno de mis vinilos. A algunos de vosotros quizás os sorprenda esta entrada. ¿El jebi de King Piltrafilla recordando los días en los que una y otra vez escuchaba este álbum? Muy raro. Sin embargo, los que ya me conocéis de hace tiempo, habréis leído cómo en numerosas ocasiones –cual abuelo cebolleta- he explicado que mi primer contacto con una tienda de discos y –por consiguiente- la primera música que compré en mi lejana adolescencia fueron cuatro cintas de –respectivamente- Donna Summer, Kiss, AC/DC y... Status Quo. La casette en cuestión de estos últimos fue Whatever you want pero no tardó en caer la de su predecesor, este If you can’t stand the heat de 1978. 


Concretamente, se trata del undécimo disco de esta banda británica formada en el instituto por unos jovencísimos Francis Rossi y Alan Lancaster, a la que se reconoce mayoritariamente por ser la abanderada más popular de lo que se dio en llamar boogie rock. Con portada de John Shaw y diseño de doble cubierta de Shoot that tiger!, If you can’t stand the heat se grabó en los neerlandeses Wisseloord studios producido por Pip Williams


El line up para el álbum estaba formado por Francis Rossi a la guitarra, voces, pantalones acampanados, patillas y chalecos, Alan Lancaster al bajo y voces, Rick Parfitt a la guitarra y voces y John Coghlan a la batería, con la colaboración de Andy Bown a los teclados, Frank Ricotti a la percusión y una sección de metales a cargo de The David Katz Horns


El track list era: 

A 
Again and again 
I'm giving up my worryin' 
Gonna teach you to love me 
Someone show me home 
Long legged Linda 

B 
Oh, what a night 
Accident prone 
Stones 
Let me fly 
Like a good girl 


Al disco en cuestión no lo nombra ni el tato en ninguna de las reseñas que he podido leer. Ni Rossi cuando le preguntan los temas favoritos de toda su carrera, ni los periodistas musicales cuando hacen la consabida lista de discos imperdibles de la banda. Y, sin embargo -llamadme ignorante-, a mi me parece superior a su posterior obra. Es cierto que aquella tenía temas como el homónimo Whatever you want o la bonita Living on an island... pero en este If you can’t stand the heat están Oh, what a night, Again and again, I’m giving up my worryin, la estupenda Stones, Long legged Linda y –sobre todo- la pegadiza Accident prone, para mi, una canción imprescindible del todo en la historia de los Quo


Musicalmente, mis gustos derivaron hacia otro tipo de sonidos. Pero nunca he olvidado estas canciones grabadas a fuego –como el de su portada- en mis neuronas. Así pues, casi cuarenta años más tarde y gracias al stock polvoriento de @vinilorockodium, he recuperado esta grabación –esta vez en vinilo- que utilizo hoy, como si de un DeLorean se tratase, para regresar a un pasado confortable, lleno de sueños, ilusiones y una vida por delante, tiempos que -camino ya de la cincuentena-, evoco con nostalgia. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla




Stevie Wonder - "Talking Book" (1973).


Me confieso un hombre renacentista, un creyente del hombre, por el hombre y para el hombre, si lo preferís,    un  escéptico, y por supuesto, ateo, sin hacer bandera de ello, pero ateo, desconozco si por suerte o por desgracia. Lo que quiero decir con esto es que no soy individuo inclinado a dar como respuesta a las disyuntivas que la vida me plantea, y que no termino de entender, explicaciones de carácter esotérico o religioso y mucho  menos mágico. En resumen, que no creo en los milagros...
Y digo esto porque un milagro es lo único que hasta la fecha encuentro razonable para explicar el porque a un servidor, no solo le gusta el disco "Talking Book" de Stevie Wonder, sino que le parece una total y absoluta maravilla, un obra maestra con todas las de la ley.
Pero es que, simplificando quizás demasiado, este disco esta formado por dos mitades en lo musical, o así lo entiendo yo,: una parte formada por temas de clara tendencia funky, estilo que no aguanto ni un minuto por regla general, y cuya inclinación al mismo en la trayectoria de determinados artistas a dado al traste a que quien suscribe haya seguido como Dios manda a tales músicos, quizás el ejemplo mas claro sea Prince, un tipo al que no he seguido casi nada debido a sus temas funkys; y otra parte formada por baladas de carácter romántico con unas elevadas dosis de azúcar, ni siquiera edulcorante no, azúcar...elemento que en la música ha provocado, frecuentemente en mis arterias, el mas radical rechazo a tales tonadas, siendo tal el empalague que como única forma de sobrevivir me he visto forzado en mas de una ocasión a tirar del cable del equipo con el propósito de desenchufarlo en un acto último de salvar mi vida, ahogado y desesperado entre los fatídicos estertores que preceden al empacho y enfermedad por sobredosis de azúcar.


¿Pues sabéis que?... Que en este disco se obra el milagro y tanto el funky que el gran Stevie destila aquí, como las baladas edulcoradas y caramelizadas hasta el exceso, me parecen auténticas delicias. Frescas, suculentas, arrebatadoras y deliciosas frutas de temporada, de esas que sientan bien, mejor que eso, sientan de puta madre tanto a tu aparato digestivo como a tu estado de ánimo, ¿Si esto no es un milagro???
Por buscar una explicación a este misterio, explicación que realmente no necesito, se me ocurre que lo que Stevie Wonder hace aquí es un ejercicio de "plástica musical", por decirlo así, totalmente extraordinario, como un arquitecto excepcional, el genial Esteban maravilla dibuja unas lineas de sutil belleza y calmosa elegancia en sus baladas, así como diseña una ligera y sencilla estructura sónica en los juguetones y nerviosos ritmos de sus temas mas funkys, un ejercicio que nos hace "ver" la música, entender la parte plástica de las canciones, algo inaudito y sorprendente para un hombre, el creador de estos temas, que es ciego y que sin embargo, nos hace casi contemplar la arquitectura de sus temas, plasmados en gloriosos bocetos llenos de equilibrio y geometría, los genios son así.


El disco, grabado durante el año 1972 y publicado el día 28 de octubre de ese  mismo año bajo producción de Robert Margouleff y Malcom Cecil junto al propio Stevie Wonder cuenta con diez temas de extraordinaria factura, en los mismos además de lo ya comentado destaca el novedoso y prometedor uso que de los sintetizadores hace el genial Wonder, uso que ojalá hubiese tenido mas aplicación por parte de los sucesivos teclistas que hicieron de este instrumento en la siguiente década una utilización indecorosa y dolorosa para la música.
Diez temas formaban este Lp, diez gemas a cual mas perfecta y encantadora, por destacar alguna citaremos la famosísima "You Are The Sunshine of my Life", preciosa canción de cálida melodía, pegadiza y acariciadora que sigue sonando a gloria. La funky y temblorosa "Maybe Your Baby" de sensual estribillo que cuenta con el fantástico apoyo vocal de las damas: Gloria Barley Shirley Brewer. "You and I" es una balada con acompañamiento de piano de una belleza que casi duele, plácida, honesta y emotiva cuenta además con una interpretación vocal por parte de Wonder de una comedida intensidad, directa e incisiva gracias a un fraseo de maestro y a unos agudos que suenan desesperados y tirantes pero llenos de intencionalidad dramática, sublime balada, inolvidable, irresistible...



No le va a la zaga en grandeza "Superstition", uno de los funkys mas grandes jamas escritos y grabados, éxito abrumador en su momento, sigue sonando como un tiro, un tiro de ritmo, de música caliente lanzada como vaporizada, como dispersada por un aspersor gigante que la reparte alrededor, llenándolo todo de caluroso ritmo, de ácida y húmeda base rítmica que te atrapa y de la que no puedes escapar, una POM en toda regla.


En "Big Brother" Stevie se mete diréctamente en contenidos de denuncia social y política, atacando a los candidatos blancos y su indecente actitud en cada campaña acudiendo a barrios de gente de color a "cazar" votos, un gran tema, cuyo contexto literario tendría su continuidad en el siguiente Lp, el imprescindible "Innervisions". Vuelve el riesgo de subidón de azúcar colectivo con la escucha de "Blame It On The Sun", pero el milagro comentado hace que la belleza melosa y confitada se convierta en fluido nectar de dulce pero ligero aroma, gracias a una rebaja habilidosa con agua fresca consigue esquivar el empalague y dejar un poso de agradable sabor. Algo parecido ocurre con "Looking For Another Pure Love".


El resto de temas no desmerecen para nada los mencionados, incisivos y perféctamente construidos por una acertada producción y una fina instrumentación en la que Wonder es protagonista absoluto, siendo ejecutor de la mayor parte de los instrumentos, teclados y anexos especialmente y que además cuenta con la colaboración de profesores como Jeff Beck y con una extraordinaria y acertada ejecución vocal de todas y cada una de las melodías, perfectamente construidas y de cimientos melódicos notables.
Un gran disco en definitiva que además obra un milagro en este que firma esta reseña, ya que contiene elementos que no son del gusto del retorcido Sr. De Witt pero que en esta ocasión no le queda otra que sucumbir ante el sudoroso y abrasador laberinto sonoro y melódico de este sublime grupo de canciones que es "Talking Book".

Este post fue escrito originalmente para su publicación en el blog Rock and More By Addison de Witt en el que aparecio el dia 21 de agosto de 2012, he querido recuperarlo y traerlo aquí debidamente rectificado por tratarse de uno de mis artistas favoritos, uno de mis mas admirados y este álbum una de sus grandes obras maestras, como homenaje al gran Stevie Wonder, uno de mis vinilos mas queridos.
En este enlace encontraréis la reseña en su primera localización.

viernes, 2 de enero de 2015

TNT - Intuition (Polygram 1989)





Para comenzar este 2015 en esta Comunidad #FFvinilo que me tiene enganchado desde hace un montón de vinilos he escogido uno al que tengo especial cariño, tanto por su calidad como por la persona que me lo regaló, amigo con quien aún comparto muchas tardes de música y cervezas. Este Intuition de los noruegos TNT apareció en febrero de 1989 tras unas largas sesiones invernales en los estudios NBL de Trondheim (Noruega) a cargo de Bjørn Nessjø. Poligram lo editó a nivel internacional y, aunque es aún hoy su álbum más vendido, no tuvo el éxito de ventas esperado. Sin embargo, les permitió encabezar su primera gira por pequeños teatros en Estados Unidos y llenar dos veces el Budokan, que no está mal.

Preparados para comerse el mundo anglosajón, después del éxito europeo con su anterior Tell no tales (discazo), Tony Harnell (cantante) y Ronni Le Tekro (guitarra), fabricaron un álbum de hard rock melódico con tintes AOR lleno de armonías empalagosas y voces dobladas en estribillos infinitos, pero también un estupendo trabajo de guitarra, tanto por los riffs como por los solos, y una producción de primera. Además de Harnell y Le Tekro formaban TNT el bajista Morty Black y el nuevo batería Kenneth Odiin. Colaboraron Kjetil Bjerkestrand a los teclados y el genuino Joe Lynn Turner en los coros. 
Como primer single lanzaron un tema hard rock excelente: Intuition. Riff matador que se te mete en la mollera y no te abandona, estribillo tan simple como la letra y al grano, a mover el esqueleto, darle a la airguitar y hacer coros como posesos. Un clásico. 
Como segundo single apareció Tonight I’m falling, tema con otro buen estribillo que comienza con suavidad y va sumando hasta el clímax final; canción llena de clichés melódicos pero muy bien arreglada. 
El resto del álbum también es de primera. Caught between the tigers comienza con una figura de guitarra que desaparece para dejar paso a las estrofas iniciales sobre un teclado atmosférico y una batería suave. Guitarras más duras y ritmo machacón en Forever shine on: buena construcción, otro estribillo pegajoso (qué agudos de Harnell) y otro solo descomunal.
Dos temas más popero, con melodía y arreglos muy AOR, como Learn to love y Take me down (my fallen angel). En ambos se cambia la fuerza de los anteriores por estupendas melodías y se cede el protagonismo a los teclados y los coros. El álbum se cierra con Wisdom, balada atmosférica muy bien trabajada, una estupenda forma de cerrar uno de los mejores ejemplos de hard rock melódico de los ochenta. El álbum contiene otra balada, End of the line, más empalagosa y lineal, pero bien acabada con esa octava extra de Harnell.
La copia que tengo es la edición española de la época. Sencillita pero de buen sonido.
Disfrutad del fin de semana. Este año, muchos más vinilos juntos en #FFvinilo.
TNT - Intuition

TNT - Caught between the tigers

TNT - Take me down (my fallen angel)