viernes, 18 de julio de 2014

Exodus "Fabolous Disaster"

Venga, alguien desea entrar al llamado "mosh pit" dicen que no hay edad para participar en él. El soundtrack ideal para ello lo tenemos con los thrashers por excelencía EXODUS originarios de San Francisco y pertenecientes al movimiento "Thrash Metal Bay Area". Y lo encontraremos en su tercer disco titulado "Fabolous Disaster" un verdadero cañonazo de rifs publicado un el 30 de enero de 1989. En el Reino Unido salió bajo el sello de Music for Nations, mientras que en los Estados Unidos, fue lanzado por Combat Records(verdaderos sellos especializados en el género del Metal) el productor a cargo de esta obra quedó en manos de Bernie Grundman. Conseguirlo para un servidor como siempre fue una verdadera odisea.



Aquí tenemos un poco más de 46 minutos de puro thrash metal para hacer el headbanging con los rifs a cargo del tándem entre Gary Holt(ahora en Slayer) y Rick Hunolt tremendos guitarristas acompañados por los no menos brillantes Rob McKillop en el "cabalgue" del bajo y Tom Hunting en la batería, que por cierto fue el último donde participó con la banda. Todo ello aderezado con el carísmatico Steve "Zetro" Souza cabe mencionar que para el vocalista fue una primera etapa con la banda antes de irse de ella años más tarde.


Vaya alineación que tenía la banda que los llevó a encumbrarse como referentes en el género.



Steve "Zetro" Souza con la moda ochentera (época donde surgió el grupo) y en la actualidad.



Gary  Holt en las guitarras de Exodus en los años 80´s. Cómo siempre un diestro de las seis cuerdas a cargo de los potentes rifs.



El front cover del álbum todo un referente en los discos de Thrash Metal.


La portada de la tapa de atrás del vinilo en este caso conseguí el de la Music For Nations.



                                                                El vinilo de lujo

La banda demostró su madurez compositiva e instrumental con este álbum titulado "Fabolous Disaster". La obra inicia con la pieza "The last act of defiance" y ya empiezas a mover los pies, las manos y el inevitable "headbanging" con los rifs y coros. Apenas empieza el disco y ya estás completamente enganchado a este trabajo.




Se continua con la pieza que da título al disco una pieza rápida y con mucha destreza en los instrumentos funcionó tan bien en el disco que es un track infaltable en los conciertos de la banda, casí un himno personal de la agrupación y del subgénero Thrash Metal.

En el disco viene una pieza que sí puede ser considerado como su himno, la pieza titulada "The Toxic Waltz" es verdaderamente adictiva en cuanto a sus rifs, bajeo, el uso de los compases de la batería y la voz de Souza, agrégale que te quedas con e coro en tu cabeza una vez escuchada la canción. Infaltable track en sus conciertos, funcionó tan bien que se realizó un vídeo el cual fue transmitido en el programa "Headbanguer´s Ball" de la MTV cuando era canal de música y no de estupideces. Brillante!!!!!




Aquí el vídeo de "The Toxic Waltz" que se transmitía en esos años en la programación de MTV, vaya pieza filmográfica de la banda en esos años. 

No me resta más que decir que si lo tuyo es el Thrash Metal, este álbum es un "debes tener" Sí o Sí!!!!. No hay más

Venga tios y tias!!!!! Que aquí hay Thrash Metal y se respira "Mosh Pit". 

Anton

Rush "Rush" (1974)

El disco debut de Rush no ha pasado a la historia como uno de aquellos inicios rompedores y sorprendentes pero, 40 años después de su edición, ha resultado ser un álbum con algunos buenos momentos y muy disfrutable.

Eagles - "One Of These Nights", 1975.


Recientemente me he vuelto ha acercar a los californianos Eagles, la banda nació de la antigua formación que acompañaba a Linda Ronstasdt y posteriormente fue sumando y restando elementos a la agrupación, manteniendo eso si el núcleo duro compositivo formado por Glen Frey y Don Henley, si bien fué Bernie Leadon quien dirigió los primeros pasos de la banda, mas centralizados en el country y el bluegrass, y que a partir de "On The Border" (1974), tiende a ir rotando a un sonido mas acariciador y de reminiscencias pop y soft-rock, aunque no llegan a perder ese aire country nunca, si bien es cierto que son otros estilos menos enraizados los que marcan la diferencia de su sonido a partir de la mencionada tercera entrega disquera.
Pero es a partir del cuarto larga duración del grupo cuando este sonido se consolida y alcanza su madurez, es en este "One of These Nights" donde la adición de elementos aportados por cada uno de los miembros que han formado el conjunto crea ese mítico coctel de exquisito sabor y definitiva textura que es el sonido Eagles.
Años llevaba la música de estos tipos ocupando un puesto secundario e incluso de menor importancia aún en mis preferencias, probablemente por el rechazo que la saturación que el archiconocido "Hotel California" (1976), terminó provocando en mi, haciéndome olvidar que en tiempos pretéritos los de Frey & Henley fueron una formación favorita en mis predilecciones y argamasa que se uniera a la aportada por otras formaciones y que tras fraguar consolidase el firme e indestructible hasta hoy cimiento que sustenta mi pasión por la música.
El caso es que el otro día, recordando el disco de versiones:"Americaña" de ese supergrupo español bautizado como The Wild Horses y que incluye un cover del tema de nuestros protagonistas: "Take It Easy", me vino al recuerdo los tiempos en los que disfrutaba de aquellas largas frases de líricos suspiros countryfolk a lo Gram Parsons, de sus proezas corales a lo CS&N, de las miradas al rock cálido de la costa oeste a lo Creedence o de las guitarras rockeras que alejaron definitívamente al ex Flying Burrito Brothers, Bernie Leadon del seno del grupo...Que volví a recordar lo mucho que en otro tiempo me gustaba esta banda.
Así que me dirigí a la estantería de los vinilos, extraje este que hoy comentamos en la comunidad y lo pinché, lo hice con curiosidad, sin saber muy bien con que me iba a encontrar, cual sería mi reacción, cual mi sentimiento cuando empezase a sonar el primer tema...


Y empezó, como siempre con el tema homónimo: "One of This Nights", primer nº 1 en Billboard de la formación y delicia melódica en la que las voces juegan en una suerte de búsqueda de la perfección vocal, agarradas a una fluída y perfecta melodía compuesta por Henley y Frey, constituidos ya como principales compositores del grupo y únicamente interrumpidas por un evocador e intenso solo de guitarra de Don Felder.



Mismos protagonistas, voces y guitarra en el segundo corte: "Too Many Hands", menos inspirado melódicamente y mas soleado, mas enraizado, con afiladas guitarras en la parte final, mas Eagle.
"Hollywood Waltz" es como su nombre indica un vals de acentos country-folks de perfecta melodía, cantada con una sensibilidad deliciosa por Don Henley y que fluye romántica como un suspiro entre las sabanas de una adolescente enamorada.
"Journey Of The Sorcerer" es un instrumental que cuenta con el banjo como motivo central de su textura sónica, demasiado largo se hizo popular por servir de sintonía para un famoso serial de la BBC.



La cara B se abre con el que fue segundo single del disco, la bonita y nostálgica "Lyin' Eyes", soleado corte del que hubiese sido perfecto anfitrión vocal el gran Jackson Browne y que da paso al que sería tercer single del album, la evocadora y preciosa balada country-californiana "Take it to The Limit", cuya belleza esta fuera de toda dura y su excesivamente recargado en cuerdas, muro sónico también, haciendo ciertos pasajes un tanto empalagosos y poco digeribles.
Guitarras mas duras y ritmos mas nerviosos rallando incluso con el funky: "Visions" nos recuerda que estos tipos también saben hacer rock, voces que es imposible desligar de una evidente influencia de CS&N, un vitalista tema.





Otra bella y crepuscular balada calienta el ambiente sentimental, se trata de la mas silvestre y enraizada "After The Thrill Is Gone".
Y final para la polémica, la que produjo el tema escrito por Leadon y su chica en aquellos tiempos Patty Davies, hija del entonces gobernador de California Ronald Reagan, de quien no haré mención alguna para no amargarme el día y no amargárselo a nadie, tema criticado por Don Heley por sus connotaciones políticas, se trata del bonito colofon musical titulado: "I Wish You Peace".
Positivo experimento y agradables recuerdos envueltos en las sedosas voces y preciosistas sonoridades de aquellos Eagles que empezaban a convertirse en estrellas del rock, posíblemente con todo merecimiento...¿o no?.
Os deseo a todos un fantástico fin de semana.

viernes, 11 de julio de 2014

LITA FORD "LITA" 1988

La gran Lita Rossana Ford, mejor conocida como Lita Ford ha sido un emblema para todas las mujeres que incursionan en el heavy metal y hard rock actual. En el año 1988 podemos afirmar que fue su año cumbre, ya que de la mano de su manager Sharon Osbourne participó en un dueto con la leyenda viviente Ozzy Osbourne(esposo de Sharon) en una pieza titulada "Close my eyes forever" y con la emblemática "Kiss Me Deadly" ambas lanzadas como singles también. Estas canciones vienen incluidas en su disco titulado simplemente "LITA".



Fue una verdadera sorpresa adquirir el vinilo allá por el año 1994 casi 6 años después de su publicación(cosas que son normales cuando vives en el fin del mundo Ja). La estructura de las canciones de ese disco son muy emotivas, la fuerza de las guitarras se complementan con la melodiosa voz de la cantante/compositora. 

"Kiss me deadly" es una canción que te lleva a otros niveles auditivos al complementar perfectamente lo que describimos lineas arriba. Fuerza vocal y una buena melodía de guitarras hacen de está pieza algo única.


Aquí la pieza lanzada como single, pueden creer que se consiga el álbum y el single en un lugar recóndito de este mundo? Para los melómanos como yo, sin lugar a dudas SÍ.


Aquí el single "Close My Eyes Forever" a dueto con Ozzy Osbourne, ambas voces se complementan perfectamente en este disco que lo increíble radica que la voz femenina es igual de impactante que la emblemática del "Rey de las tinieblas"(uno de los tantos apodos distintivos de Ozzy ganado a pulso de heavy metal). Esta pieza rompió records de ventas como single e incluso se programó repetidas ocasiones en canales de música de esos años como MTV(cuando era un canal de videos musicales).

Otra pieza que puedo decirles fue un buen lanzamiento como single se titula "Back to the Cave" como siempre la inspiración de la artista para plasmar rollos personales como si lo estuvieras viendo en tu mente es sin duda de resaltarse al escuchar esa canción.

En fin puedo decirles que este álbum es un gran acierto en la carrera de Lita Ford y su ingreso a las grandes ligas de la música en general, ya que hasta los admiradores de otros géneros de música adoran las canciones de Lita Ford y las consideran referentes de los años 80´s. Por lo cual es un disco catalogado por un servidor como "Un deber tenerlo". Gracias y saludos a todos los que integramos esta comunidad.



El single "Kiss me deadly" para que le den una escuchada. 





El himno "Close my eyes forever" a dueto con Ozzy Osbourne. Increíble video


El video del single "Back To The Cave" que fue un éxito en las listas.


La siempre bella Lita Ford




Anton.














jueves, 10 de julio de 2014

Neil Young & Crazy Horse - Live Rust (1979)



A estas alturas de su carrera musical, Neil Young había pasado por gran cantidad de estados emocionales, había pasado de lo eléctrico a lo acústico, de lo solitario a lo colectivo (CSN&Y), de la depresión a la euforia más salvaje. Al final de la década de los setenta juntó de nuevo su arte con Crazy Horse para completar un proyecto multimedia: disco en estudio, gira, película y disco en directo, todo en un año de trabajo. Y consiguió acabar su proyecto y entregarnos uno de esos álbumes imprescindibles en la historia del rock, este Live Rust

El álbum se editó en noviembre de 1979 y contenía dieciséis canciones en sus cuatro caras de vinilo (años después se editó en cedé cercenando algunos momentos del concierto) grabadas en diferentes fechas. El que se grabó para el film fue el de San Francisco y de él se recogen la mayoría de temas.

Se estructura este artefacto en un crescendo hipnótico. Comienza con Young armónica y guitarra en mano dando cabida a sus temas más íntimos, en formato acústico, como Sugar Mountain o Comes a time, y no se corta para sentarse al piano en After the gold rush.

La banda le acompaña a partir de ese momento (tras cinco canciones, la cara A del vinilo), con Ralph Molina a la batería, Billy Talbot al bajo y Frank Sampedro a la guitarra y el piano. Las siguientes canciones mezclan momentos más acústicos con otros más duros en inolvidables interpretaciones de When you dance I can really love o The needle and the damage done. Pero poco a poco el fuego va adueñándose de los altavoces y en el momento que Powderfinger comienza ya no hay vuelta atrás, el rock, la suciedad, la distorsión, la arena sónica que estos cuatro desataban en el escenario nos devora.


Las últimas cinco son de órdago: Cortez the Killer, con un fantástico Sampedro, Cinnamon girl, una de mis favoritas del canadiense, Like a hurricane, y la traca con Hey hey, my my (into the black) y Tonight's the night.

Un sonido que va de lo íntimo a lo rabioso, un genio que decidió cerrar una etapa más con una obra mastodóntica, un sueño lúgubre de rock, sudor, amor y mucha, mucha inspiración.


El vinilo, como se observa en las fotos, doble en carpeta gatefold, con las fundas llenas de fotos, tanto del gran Neil Young como de sus colegas en el escenario. Un sonido rompedor, saturado, potente, sucio.

Buen fin de semana.





viernes, 4 de julio de 2014

Kiss – Unmasked (1980)


Así es amigos, cuando me decidí por dedicar una nueva entrada a mis idolatrados Kiss –quizás no sean el mejor grupo de la historia, pero sí los más carismáticos y los primeros junto al Back in black de AC/DC de los que adquirí una casette- me encontré con que no sabía qué criterio aplicar a la hora de escoger álbum. De hecho, en este espacio ya han aparecido Kiss en diversas ocasiones, unas cuantas incluso de la mano de este que os escribe. Pero de pronto lo tuve claro, me basaría en la portada. Y la de Unmasked, con ese estilo de cómic, siempre me ha fascinado. Los amantes del disco hemos comentado muchas veces la liturgia del buen vinilero... comprar el álbum, llegar a casa, sacar el vinilo de su funda, depositarlo en el plato, colocar la aguja con sumo cuidado y disfrutar con los créditos, la thanks list -cuanto más larga mejor- y la portada mientras suenan los temas. Y en ese aspecto no se puede negar que portadas como la del Unmasked –obra de Victor Stabin, con la colaboración de José Rivero y Mark Samuels- daban para mucho. Hay que decir que la edición original contenía un póster que –por supuesto, al igual que en otras ocasiones- la edición española de Fonogram no incluía. 

Total, que en un momento convulso de su carrera, Kiss sacan al mercado en la primavera de 1980 –yo tenía menos edad que la que mi hija tiene ahora, o sea que ha llovido desde entonces- este mítico Unmasked, su octavo álbum de estudio. Producido por Vini Poncia y grabado en The Record Plant por Jay Messina –el mismo equipo de su anterior Dynasty- la formación contó con los habituales Paul Stanley, Ace Frehley y Gene Simmons con la colaboración callada de Anton Fig en la batería, algo que en la actualidad ya es del dominio público aunque en los créditos de entonces se mencionaba a Peter Criss –quien ya había sido echado de la banda- como participante en la grabación. Marcado por los problemas de relación interpersonal en el seno del grupo, Unmasked es otro de esos álbumes en los que cada miembro trabajó por su cuenta hasta la fase final –Frehley tocó guitarra y bajo en los temas que cantó, Stanley también grabó guitarras solistas e incluso se atrevió con el bajo en varios y Gene se ayudó de Bob Kulick- dando como resultado más un álbum variado de estilos que una obra grupal. Además del mencionado Fig –quien, por cierto, acabaría años después en los Frehley’s Comet de Ace- cabe destacar el trabajo de varios músicos colaboradores en la sombra como el eterno colega Bob Kulick, Tom Harper o la mismísima Holly Knight en los teclados. 

El track list, que no coincide con el señalado en la contraportada del álbum, no me preguntéis la razón –quizás era cosa de Poncia, porque en Dynasty ocurrió lo mismo- fue el siguiente: 

A 
Is that you? 
Shandi 
Talk to me 
Naked city 
What makes the world go ‘round 

B 
Tomorrow 
Two sides of the coin 
She’s so european 
Easy as it seems 
Torpedo girl 
You’re all that I want 


De estos temas os diré que Is that you? me encanta, pudiéndose apreciar a Simmons en los coros pero sin que Stanley pierda su protagonismo, siendo vocalista y autor de todas las guitarras en el único tema ajeno por completo a la banda en el que ni ellos ni Vini Poncia participaron en la composición. Shandi es una gran aunque a la vez sencillita canción con una estupenda producción –como todo el disco, Poncia es todo un maestro en su estilo-, aunque definitivamente muy poco hardrockera. En mi opinión, es la menos Kiss style del álbum. Talk to me tiene ese Frehley sound especial que enamora, aunque esta vez esté pasado por el tamiz poppy de Poncia. Sin embargo, aunque la producción aporte matices coloristas al tema, el sustrato rockero sigue ahí. Le sigue Naked city, de las mejores del disco y mi preferida con toda seguridad. Gene se luce, tanto en la voz como en sus líneas de bajo. Y entonces la cara finaliza con What makes the world go ‘round, que –permitidme la sinceridad- para mi es un tema del montón. 

La cara B comienza de manera inmejorable con Tomorrow, otro highlight del álbum en el que una vez más tiene gran protagonismo el bajo –esta vez de Stanley-, lleno de bonitos coros y típicamente Starchild syle. Two sides of the coin es otro tema pure Frehley, más acorde con la crudeza que se espera de una canción compuesta por el guitarrista que el resto de canciones de Unmasked. El mérito de Poncia en mi opinión fue precisamente ese, el no anular –demasiado- el estilo de cada una de las personalidades de la banda. Es, con Naked City, la segunda de mis favoritas. She’s so european es otro de los grandes temas del disco aunque para mi gusto le sobran los teclados. Y entonces llega Easy as it seems, que es –pese a que yo le quitaría nuevamente protagonismo a los teclados- el tema que completa mi trío de ases del álbum, otro de esos en los que Stanley hizo de Juan Palomo. Y sí amigos, es incluso bailable. Torpedo girl es la tercera canción aportada por Frehley, aunque en esta ocasión me parece fallida. Lo siento pero nunca me acabó de convencer. Cierra el álbum You’re all that I want, muy logrado y de los pocos en los que participa toda la banda. 


Y sin nada más que comentar, os acompaño la grabación completa para que la disfrutéis de cabo a rabo. 


Kiss – An interview with Gene Simmons & Paul Stanley (1983) 


Y como bonus os quiero mostrar otra de mis joyitas, sin demasiado interés musical –por no decir nulo- pero a la que tengo mucho cariño. Se trata de dos picture single de una serie de cuatro –concretamente el 2 y el 3- titulada An interview with Gene Simmons & Paul Stanley. Fechado en 1983, el set completo –ignoro el sello responsable del lanzamiento, que al parecer fue británico- se puede encontrar en eBay por 60 dólares, lo que –para tratarse de una edición rara aunque de calidad de la que no se encuentra información alguna- no está nada mal. 


La conversación va desde temas como el controvertido paso de quitarse el maquillaje –se muestran convencidos de que los fans lo entenderán porque en el fondo, bajo la máscara, están las personas-, el abandono de la banda por parte de miembros históricos –explican que Kiss no es un trabajo a tiempo parcial y que no hay espacio para perros, novias o lo que sea, que quien quiera ser miembro de Kiss debe serlo 24 horas al día o marcharse-, las influencias de bandas británicas como Slade o las críticas que reciben por participar en anuncios de televisión... lo dicho amiguitos, poco interés desde el punto de vista musical pero un pedacito sonoro con las voces de las cabezas pensantes de este icónico grupo. Ah, y además cada single contiene exactamente la misma entrevista por lo que si se raya una de las caras, siempre quedan tres iguales (una en mi caso). 

Por supuesto, aporto el documento. 


¡Feliz verano! 
@KingPiltrafilla

"Seven Brides For Seven Brothers" - Original Motion Picture, 1954.


El próximo fin de semana me lo paso en Riaza, en el Huercasa Country Festival, esto quiere decir que el viernes que viene no habrá entrada vinilera por mi parte.
El festival es importante para mi, no solo porque allí estarán Corizonas, Wild Horses o The Jayhawks entre otros sobre el escenario, es que el pueblo es como una segunda casa para mi, tengo familia allí y además de la familia a la que se quiere y se extraña en los meses de distancia, y es por ello que además de escuchar y bailar un poco de country aprovecharemos para vivir momentos inolvidables como siempre han solido ser los vividos en la villa segoviana durante todas mis visitas a la familia desde niño.
Así que se prestaba la ocasión de traer algo de country por aquí, algo que huela a pan de centeno y mazorcas de maíz asadas y que tenga el dulce sabor del licor de zarzaparrilla, algo que se nos presente a lomos de un caballo ataviado con sombrero de cowboy y espuelas en polvorientas botas vaqueras.
Y tras dar un repaso por los vinilos, aparece entre el montón este que nos visita hoy, la banda sonora de "Siete Novias para Siete Hermanos" que dudo mucho que no hayáis visionado todos alguna vez disfrutándola como entiendo es imposible no hacer.
Exitazo total de taquilla en el año de su estreno, (1954) y tremendamente dirigida por el inigualable Stanley Donnen, contar la sinopsis de la misma se me antoja absurdo pues comodigo, doy por supuesto el conocimiento que del film todos tenéis.
La música es de Gene de Paul, gran músico del aquel Hollywood mítico y los textos de otro profesional de la industria el gran Johnny Mercer, y es que así era imposible fallar.
Los actores/cantantes que formaban el elenco estaba encabezado por Howard Keel que encarnaba a Adam Pontepee, se trataba de un cantante con un poderoso y hermoso instrumento vocal que se expandía en la cuerda de barítono, no tubo especial suerte en el cine pues MGM nunca lo tubo demasiado presente a la hora de darle ocupación en sus films mas ambiciosos, siendo esta cinta su mayor éxito.
Jane Powell encarna a su mujer en la película, Milly, actriz mucho mas presente en la pantalla que Keel cantaba  como un ángel y daba una imagen de dulzura y ternura inigualable, esta realmente impagable en esta cinta, además nos encontramos con actores y bailarines, frecuentes secundarios en los musicales de la época como Tommy Rall o Russ Tamblyn.
Musicalmente el álbum contiene los ocho temas que durante la película los protagonistas cantan y bailan, tremendos números de baile que deleitan con su ritmo, plástica y espectacularidad, y que es imposible no disfrutar gracias a su melodía, adecuidad al guión y al entorno y belleza de las voces en general.
Realmente no es country lo que se escucha en el disco, pero si una serie de bonitas piezas que cuentan con el atractivo de poseer un fuerte ascendente emocional, romántico y por momentos épico dentro de un entorno western.
Instrumentalmente, hablamos de la orquestación propia del genero, pasado por el tamiz del musical típico de la Metro, todo muy bien intencionado y por supuesto inofensivo, pues esto es señores: cine y música de vocación familiar.
Al que suscribe le gustan especialmente: "Lonesome Polecat" con un bonito juego de sonidos propios de las labores de una granja incrustándose en la instrumentación y melodía del tema, la brillante y bailable "Goin' Co'tin", la espectacular "Sobbin Women" y también las románticas y corales aunque un poco cursis: "June Bride" y "Spring, spring, spring".


El vinilo, que realmente es de mi hermano, lo compró hace un montón de años por medio de un famoso catálogo discográfico ya desaparecido pero de gran popularidad en los ochenta y parte de los noventa, pertenece a una colección llamada: "Hollywood Collection", de la que ocupa el volumen nº 22 y es una nota diferente dentro de mi discografia y además que me encanta, llevo escuchándolo toda la mañana y es un toque tierno para preparar la excursión country, este si será de verdad, de la semana que viene.
Os dejo con algún momento de la película coincidiendo por supuesto con las canciones...
Feliz Fin de Semana para todos.







G-Force "G-Force" (1980)



Este es uno de esos discos un tanto olvidados dentro de la discografía de Gary Moore. De hecho, en su propia web oficial, no hay ni rastro de estos fugaces G-Force, pero ya os aseguró yo que se trata de un proyecto del Gary Moore que todos conocéis. 
En esa época Gary Moore tenia bien claro que quería empezar una carrera en solitario y,cada paso que daba, se encaminaba hacia ese objetivo.


Panzer - Al pie del cañón (Chapa Discos, 1982)


Panzer debutó en 1982 con este Al pie del cañón, una mezcla entre los sonidos Judas Priest (sobre todo por su cantante y por el uso de baterías y bajos) y los de Rainbow (esos teclados) o, incluso, UFO. Grupo de rock duro en el que convivían guitarras, teclados (el Hammond suena muy bien en algunos temas), cajas de ritmo, un bajista al que le gusta correr y un cantante, Carlos Pina, que lejos de caer en la mera imitación de otros intentó descubrir su estilo, dar carrete a sus letras brillantes, bien construidas, mezclando agudos, líneas melódicas buenas y clase. La mezcla de estilos acerca en ocasiones más al heavy metal de la época (Al pie del cañón, Perro viejo) o un poco más al rock duro (Los grilletes de la represión, Panzer).


El resultado de este debut debería haber sido mejor a tenor de la calidad de las composiciones, pero ya se sabe, eran los ochenta y los estudios en España no daban para mucho. La banda contó con una mezcla en los estudios Utopia de Londres, lo que puede haber ayudado a que este disco, a mi entender, haya envejecido mejor que otros de su misma época, no suena "a lata", los instrumentos no están apelmazados.

La mezcla final le dio un poco más de aire, un poco más de caña. La producción, a cargo de Luis Soler en los Estudios Escorpio de Madrid, por otro lado, pone demasiado alto algunos instrumentos en ciertos temas (el bajo o el teclado) y entierra las guitarras al fondo, incluso la voz en ocasiones, lo que hace que los temas no estén redondos como deberían. En cualquier caso, temazos como las ya nombradas Perro viejo, Solitario, Panzer o El rock es tu guerra.

Panzer lo componían Carlos Pina a la voz, Juan Leal a la guitarra, Jose Segura a los teclados, Rafael Ramos a la batería y la caja de ritmos y Fernando Díaz al bajo.

El vinilo tiene una portada de José Martínez-Quintanilla bastante cantosa, tanto por dibujo y foto de contraportada sobre ese fondo colorido, todo un poco de hecatombe mundial, muy de moda entonces. La funda interior trae las letras y los créditos. La etiqueta de Chapa, un mito del rock nacional.

Un clásico del heavy rock hispano al que vuelvo de vez en cuando, como esta semana que ha estado dando vueltas en el plato para compartirlo con todos vosotros. Os dejo el enlace al álbum completo, poco más de media hora.

Un saludo y pasad un buen fin de semana.



HammerFall - Glory to the Brave (Nuclear Blast - 1997)

HammerFall - Glory to the Brave - 

Amiguetes del vinilo; después de hacerme el remolón durante muchos meses hoy debuto en la mejor comunidad del vinilo de habla hispana. Gracias a todos por dejarme colaborar y en especial a Rockología por su paciencia.

Nuestro querido protagonista de hoy el larguirucho Oscar Dronjak harto de sus bandas de death metal - Desecrator y Ceremonial Oath - decide cambiar de rumbo, llevar la contraria al estilo de Gotemburgo y tocar heavy metal.


Ceremonial Oath, germen de HammerFall

Estamos en el año 1996 y ya era más que evidente que algo estaba cambiando en Europa. El grunge había muerto definitivamente (Kurt dos años antes) y las bandas volvían a retomar el camino marcado por Helloween a finales de los 80. Así pues en 1995 Gamma Ray y Blind Guardian sacaron a la venta dos obras descomunales, Land of the Free e Imaginations from the other side respectivamente y en 1996 vieron la luz el gran Time of the Oath de Helloween, Holy Land de Angra y el impresionante Episode de Stratovarius.

Oscar decide subirse a esta nueva ola metalera, prácticando un estilo a medio camino entre el heavy metal más clásico (Accept/Judas Priest) y el power que todo lo estaba invadiendo. Tened en cuenta - queridos lectores - que en aquellos momentos las dos vacas sagradas del metal, Iron Maiden y Judas Priest estaban de capa caída. La doncella sin Bruce Dickinson ni Adrian Smith y "Los Judas" sin Rob Halford.

Con esta misión, Oscar recluta a sus amigos deathmetaleros Jesper Strömblad (In Flames), Niklas Sundin y Mikael Stain (ambos de Dark Tranquillity) y pasan a llamarse HammerFall. Estos últimos abandonan enseguida debido al compromiso con su banda por lo que Jesper llama a Joacim Cans (ex-Highlander) para unos conciertos y definitivamente se queda con el puesto de cantante.


Oscar y Joacim

La formación de HammerFall para este Glory to the Brave (Nuclear Blast, 1997) queda de la siguiente manera:

Joacim Cans -Voz
Oscar Dronjak - Guitarras
Fredrik larsson - Bajo
Glenn Ljungtröm - Guitarras (In Flames)
Jesper Strömblad - Guitarras* (In Flames)

*Por error en el álbum aparece como batería.

Músicos de sesión:

Patrik Räfling - Batería
Stefan Elmgren - Guitarras
Mats Hansson - Guitarras
Fredrik Nordström - Teclados y Producción.

Patrik y Stefan, pasaron más tarde a ser miembros oficiales de la banda y "los In Flames" a meros colaboradores.

Vaya lío, ¿no?

Puede que debido a la precipitación a la hora de meterse al estudio radique la grandeza de este disco.

Los temas suenan muy frescos, las guitarras más duras que en discos posteriores, la producción muy cruda pero con la garantía Nordström y Joacim que en cualquier momento parece que va soltar un gallo, pero ¡no! El tío lo borda.

Si os dais cuenta el disco apenas tiene solos rápidos de guitarras. En lugar del típico solo powermetalero lo que aquí encontramos son punteos melódicos, riffs, cambios de ritmo y arreglos de guitarra marca "In Flames" de la época Whoracle (1997).

Desde mi punto de vista el mejor álbum de la banda, ya que Legacy of Kings (1998), que también es un discazo, es mucho más previsible que éste.


Alguien se me ha adelantado...


Este disco de vinilo es una reedición de 2013 en 180 gramos limitada a 150 discos en color cobre. El mío es el número dos.






Portadón de Andreas Marshall -también en póster- y doble carpeta con fotos de los músicos y letras de las canciones. Un lujo para los amantes del coleccionismo vinilítico.

Firma de Marschall = artwork de calidad


El Sr. Marshall, el cual se hinchó a trabajar por aquella época, dibuja aquí al clásico guerrero de la banda con su martillo en una bonita estampa otoñal. Hay que aclarar que el nombre de la banda no hace referencia a caída del martillo sino a martillo de otoño.


Más de 100.000 discos vendidos, pero no en este formato ;)


Los temas en disco de vinilo quedan distribuidos de la siguiente manera:

Cara A:


1. The Dragon Lies Bleeding (Strömblad/Cans)
2. The Metal Age (Dronjak/Strömblad/Cans)
3. Hammerfall (Dronjak/Strömblad/Cans)
4. I Believe (Cans/Stalfors)
5. Child of the Damned - Version de Warlord - (Bill Tsamis)




Cara B:


1. Steel Meets Steel (Dronjak)
2. Stone Cold (Strömblad/Dronjak/Cans)
3. Unchained (Strömblad/Dronjak/Cans)
4. Glory to the Brave (Dronjak/Strömblad/Cans)





Los temas son de sobra conocidos. Me quedo con la fuerza de The Dragon Lies Bleeding y Unchained, Los riffs de The Metal Age y Stone Cold y el baladón Glory To The Brave capaz de ponerle los pelos de punta al tío más duro.





















Un disco que me apetecía tenerlo en vinilo como recuerdo de una época, en la que viví esta música muy intensamente.

Esto es todo compañeros. Si alguien no me conoce puede encontrarme aquí.

¡Feliz viernes! y ¡Hasta la próxima, amigos!

viernes, 27 de junio de 2014

Magnum - Escape from the shadow garden (SPV 2014)



Reconozco que me cuesta mucho emocionarme con un álbum de un grupo viejo, más si ha sido (o sigue siendo) de mis preferidos o tengo alguno de sus discos entre mis favoritos. Pero cuando ocurre, me desboco, me entrego al placer de recuperar sabores añejos (como buen güisqui). Escape from the shadow garden de Magnum lo ha conseguido. Parece increíble que tras casi 40 años de carrera y 17 discos oficiales, Magnum se destapen con esta colección de canciones: absolutamente maravilloso. Las composiciones de Tony Clarkin, su guitarra, los impresionantes arreglos, la producción cristalina, bien mezclados todos los instrumentos y la guinda de la tremenda voz de Bob Catley.


El comienzo de violines y teclados no es más que un adelanto del protagonismo que estos instrumentos tienen en un tema roquero como Live 'Til you die, excelente guitarra y arreglos orquestales, buen estribillo y gran final, pero sobre todo gran trabajo de teclados a cargo de Mark StanwayUnwritten sacrifice también abre con piano y sintetizador creando ambiente para otro memorable tema. Falling for the big plan evoluciona hasta un estribillo de lo mejor que he escuchado últimamente, pegadizo, con garra, melódico; el tema abre suave, sobre un piano, desarrolla un puente que te prepara y luego boom, se te escurre en las orejas y ya no te abandona.

En Crying in the rain comenzamos a roquear al estilo Magnum eighties y suena jodidamente bien, como también Too many clowns y Burning river, puro hard&roll. En ambas la guitarra se come a los demás instrumentos, cobra protagonismo y se agradece. Tony Clarkin demostrando a qué juega. El bajista Al Barrow y el batera Harry James por fin se desmelenan un poco; mantienen un buen nivel aunque siempre en segundo plano.


A estas alturas queda claro que Bob Catley sigue manteniendo, al menos en estudio, su magia, un vocalista al que nunca se le hace justicia pero que mantiene su feeling genuino y una capacidad para mantener la melodía sensacional (aunque en ocasiones se notan los años, sobre todo en los agudos, pero no desmerece en ningún momento). Y en los más de siete minutos de Midnight angel demuestra cómo hacer grande una canción sin recurrir a excesos, ideal para escuchar viajando en tren sobre un inmenso campo helado, te pone el vello de punta la melancolía heroica que destila. Sigue la emoción con piano y voz en The art of compromise (¡qué buena letra!), la guitarra nos lleva poco a poco al crescendo del fantástico estribillo y a uno de los mejores solos del álbum.

Don't fall asleep y The valley of tears coronan un álbum inspiradísimo, donde todo ha encajado a la perfección, donde no hay tema malo, donde cualquier amante del género saldrá satisfecho y quien nunca se ha parado a escuchar a Magnum tendrá que sentarse un rato y disfrutar. 



El vinilo, además, es una preciosidad. Con una portada y un artwork a cargo de Rodney Mathews (Asia, Nazareth), todo bien envuelto, un estupendo regalo. Vinilo doble de azul translúcido. Fundas interiores con las letras y los créditos. Ilustraciones y fotos de la banda. Incluye una copia del álbum en cedé (nada de descargas digitales cutres). En fin, un buen paquete para un buen envoltorio.

Pasad buen fin de semana.