viernes, 21 de noviembre de 2014

Accept – Eat the heat (1989)


Como podéis ver por el título, hoy os traigo un nuevo vinilo de los míticos Accept. Con esta será la tercera vez que os hable de ellos en este blog por lo que iré al grano sin pararme en presentaciones. Con Accept podemos discutir si eran mejores con Udo a las voces y si Mark Tornillo es un digno sucesor del de Wuppertal o podemos dedicarnos a disfrutar de su música sin meternos en un debate tan estéril como el de si Bon Scott era más auténtico que Brian Johnson. Sin embargo, en lo que todos –creo- estamos de acuerdo es en que ese tal David Reece no encajaba ni con cola en el seno de la banda. Así es amigos, no voy ahora a cantaros las excelencias del norteamericano en su paso por Accept, más que nada porque no creo que tuviese el carisma necesario para alcanzar el nivel del vocalista original, pero sí quiero poner de manifiesto su aceptable labor como vocalista –al menos en el estudio- así como reivindicar la obra en conjunto. Y es que tras editar cinco imprescindibles discos en seis años, en 1987 –cuando ya estaba escrito el que tenía que ser el octavo álbum de los alemanes- Udo Dirkschneider decide lanzar Animal house sin el resto de sus compañeros convirtiendo a dicho trabajo en el que sería el primero de la prolífica carrera en solitario de U.D.O. El tiempo pasa y Udo sigue centrado en su carrera, editando al año siguiente Mean Machine y repitiendo con Mark Dodson a la producción. En ese momento, Baltes, Hoffmann y Gaby Hauke –la todopoderosa Deaffy, manager del grupo y autora de todas sus letras desde los tiempos del Balls to the wall- deciden dar un giro a su estilo y acercarse un poco más al sonido de las bandas norteamericanas, algo a lo que Dirkschneider no se muestra de acuerdo. Así las cosas y con Jörg Fischer desaparecido, lo que queda de Accept decide iniciar la grabación de un nuevo álbum con Hoffmann haciéndose cargo de todas las guitarras y un tal David Reece –un desconocido vocalista de Oklahoma- ocupándose de la imposible tarea de reemplazar al pequeño Udo


Y esa fue la génesis de Eat the heat, que se convirtió en el octavo álbum oficial de Accept. Producido en los Dierks studios de Colonia por el habitual Dieter Dierks, el resultado fue un disco más que digno que –pese a todo- no resultó del agrado de los fans. Al respecto, David Reece declaró posteriormente que su posición en la banda fue más que incómoda, encontrándose en un mismo momento reemplazando a Udo y colaborando en un cambio de orientación musical, y ambas cosas le granjearon el rechazo por parte de la mayoría de seguidores de Accept. La gira norteamericana con un tal Jim Stacey a la guitarra rítmica fue un completo fracaso –lo que debió ser frustrante, ya que el cambio de dirección musical iba encaminado precisamente a encandilar al mercado de los States- y en Europa las cosas no fueron mejor. 


Tres alemanes, un británico recién llegado y un norteamericano en su primera gira profesional, mala combinación de egos para un grupo de amigos acostumbrados a estar juntos durante los últimos diez años y conocer las filias y fobias de cada uno, teniendo que aguantar las ansias de protagonismo del nuevo frontman. Entonces Stefan Kaufmann se lesionó –le tuvo que suplir Ken Mary (Fifth Angel, Chastain, House of Lords, Alice Cooper)- y Reece llegó a las manos con Baltes. Todo ello no hizo más que confirmar lo que nadie entre la parroquia metalhead quería oír: Accept dejaban de existir, al menos de momento. Por cierto, ya que estamos con los despropósitos, haré constar que en la lámina interior con los créditos y las letras puede verse como bajo la foto de Peter Baltes pone Wolf Hoffmann y viceversa. 

El track list de la edición norteamericana para Epic records, que es la que tengo yo, era: 

A 
X-T-C 
Prisoner 
Love sensation 
Chain reaction 
Stand 4 what U R 
D-train 

B 
Generation clash 
Turn the wheel 
Hellhammer 
Mistreated 


X-T-C supone un perfecto inicio guitarrero que sirve de presentacion a Wolf, como si quisiera decirnos “aquí estoy yo”, y cuando entra la banda lo hace con potencia, con ese bloque guitarra, bajo y batería martillo neumático style. Además la voz de Reece no suena nada mal, tiene bonitos coros y un solo estupendo. ¿Qué pudo fallar entonces?, pues que por desgracia, el resto del álbum no iba a ser tan idílico. Prisoner posee unos teclados (¡!) y arreglos que no encajan en una canción que, sin estar mal del todo, tiene una producción que no pega con el sonido típico Accept. Por suerte, las cosas se arreglan con Love sensation, un medio tiempo en el que la pegada de Kaufmann, el bajo de Baltes, la estupenda guitarra del de Mainz y la voz de David Reece encajan a la perfeccion, un gran tema que yo hubiese escogido como single del álbum. Le sigue Chain reaction, una estupenda canción con riff típicamente Accept, aunque el estribillo y los coros difieren del estilo de Udo, evidentemente. Stand 4 what U R es otro de esos temas en los que el cambio de rumbo –por cierto, hay pasajes en los que me recuerda el Dreams de Van Halen- dan al traste con el legado de la banda. El final de la cara A llega con D-train, un rápidisimo tema en el que destacan Kaufmann, Reece –y es que vuelvo a decir que el tipo era bastante solvente, sólo que no era lo que el grupo necesitaba- y Hoffmann en un auto duelo guitarrero que –sin embargo- no llega al nivel de antiguos temas espídicos de la banda. 

La segunda cara comienza con Generation clash, uno de mis temas preferidos del disco, un medio tiempo con un inicio a cargo de Baltes al que se suma la omnipresente guitarra de Hoffmann –gran trabajo- con la bateria de Stefan marcando el ritmo con fuerza. La parte vocal también está muy bien. Pese a ello, creo que escogerla como single no fue un acierto. Para los que no lo sepáis, deciros que en el Death row de 1994 con Udo de nuevo a las voces, la banda grabó una nueva versión titulada Generation Clash II que no me gustó nada. Turn the wheel es una canción sin ningún interés, me parece de relleno y Hellhammer un tema rápido, muy Accept en su inicio -con grito a lo Udo incluído- que en seguida coge una melodía que no imagino con la voz del bajito cantante de Wuppertal. Eso sí, los coros son también de los que nos tienen acostumbrados, aunque la producción no me acaba de gustar. Y entonces Mistreated finaliza el disco, una balada preciosa que pone la guinda al trabajo y le reconcilia a uno con la banda y ese cambio de dirección artística que a lo largo del elepé se ha manifestado con brochazos aquí y allá. 


Hasta aquí mi reseña de hoy. Os adjunto la grabación completa de la versión japonesa –el orden de las canciones difiere del que os he comentado y añade dos bonus titulados I can’t believe in you y Break the ice- para que juzguéis vosotros si este Eat the heat es o no un más que aceptable elepé de hard rock... si obviamos que debía sonar a Accept

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Slo Burn "Amusing The Amazing" EP, 1997.


Con "...And The circus Leaves Town" (1995) Kyuss ponían punto final a una carrera brillante. Con tan solo cuatro discos y un EP habían creado un género, el Stoner Rock, con unas características muy bien definidas: una producción contundente creando un muro de sonido impenetrable, guitarras afinadas en tonos bajos y cargadas de distorsión, bajos pesados, ritmos densos... y la voz característica de John Garcia, el gurú del Stoner.

A simple vista se podría decir que no inventaron nada nuevo, y es cierto, pero dieron otra vuelta de tuerca a los grupos de rock psicodélico de los 70s.

The Police - "Outlandos d'Damour" (1978).


Echando la vista atrás, a día de hoy no me puedo creer que hace tan poco tiempo, exactamente en el año 2008, la visita de The Police, en su vuelta a los escenarios, por mi ciudad pasase desapercibida para un servidor que tiene como único acercamiento al bolo la escucha desde la ventana de mi casa en la lejanía de unas difuminadas notas que rodaban por las faldas del monte Kobetas donde Sting, Andy y Stewart desplegaban su repertorio en el BBK Live de aquel año y llegaban vagamente a mi posición.
Durante muchos años renegué de los británicos, renegué también de Sting en solitario y de los discos firmados por este bajo cualquiera de los dos apelativos.
Todo lo que tuviese que ver con los Londinenses me sonaba viejo, pasado y maltratado por los lustros, llegue a sentir una cierta antipatía por la formación, y eso que "Synchronicity" (1983), fue el primer disco (casette en este caso) que adquirí en lengua inglesa.
Pero el caso es que en cierta ocasión un amigo me obsequio con un par de albunes en vinilo del grupo (los dos primeros, uno de ellos este que hoy protagoniza esta reseña) y tras pincharlos un par de veces me sentí...como decirlo...viejo, pasado y maltratado por los lustros.


Redescubrí a The Police como una formación que dispersaba frescura y luz, que transmitía la juventud del rock brit y el poso cool de la música negroide de allende los mares, y todo ello tocado por el humo expulsado por el rescoldo de la hoguera punk que empezaba a extinguirse...eso es lo que me ató a ellos hace treinta años y que equivocádamente creí desaparecido con la llegada del nuevo siglo, hoy, todo aquello lo vuelvo a sentir mientras la aguja del plato araña los surcos de la mezcla de soul y evocaciones a los Beatles de primer curso de: "Hole in My Life".
Pelillos a la mar y concentrémonos en la poderosa apertura de este "Outlandos d'Amour", uno de los temas en los que se huele a ese humo de la hoguera punky de la que os hablaba, aroma que lleva adherido a su fibra sónica, imposible no detectar aunque atenuado por perfúmenes de rock y pop de efervescencia juvenil y de improvisada actitud, hablamos de la extraordinaria y fibrosa "Next to You".
Bajo estas mismas coordenadas parecen haber sido engendradas la epiléptica "Peanuts" de vigorosa base rítmica y guitarras chillonas que dejan gran protagonismo protagonismo al bajo, y la mas ronca guitarra que cubre la frenética actividad sísmica de los tambores de Copeland en la excelente "Truth Hits Everybody".



Y están los éxitos claro, como ese zapatazo semi-ska que es la imprescindible "Roxanne", que fue el trampolín del grupo, o los ritmos reggae con que se contamina el pop-rock de dos zambombazos inmortales como: "So Lonely" y mi favorita de siempre "I Can't Stand Losing You".






Los falsetes del redundante estribillo de "Be My Girl-Sally" encienden la sangre en un segundo, después un fondo jazz de piano escolta la perorata hablada de Sting, para volver al vertiginoso estribillo, divertido tema.


El que no lo es y de hecho creo que nadie recuerda ni pincha hace años es el sobrante reggae de tendencias soulero-africanas: "Masoko Tanga", en mi opinión prescindible y aburrido, cierra el disco.
No me quiero olvidar de esa pepita de oro pop que es la estupenda "Born in The 50's", bailable y pegadiza, de guitarras ácidas y juguetón estribillo.
Tremendo disco debut de la banda que marco el final de los setenta y el inicio de los ochenta desde el Reino Unido junto a U2.



Sigue siendo mi disco favorito de este grupo que hoy, recuperado para la causa musiquera de quien suscribe, solo me causa inquietud por la torpeza de haberme perdido el bolo que hace unos años ignoré, y eso que fue tan cerca que escuchaba sus trallazos desde la ventana de mi casa.
Otra vez será.
Feliz fin de semana!

viernes, 14 de noviembre de 2014

Robin Trower - Bridge of Sighs (1974 - Reedición 2014)




Robin Trower se fajó a finales de los sesenta y en los primeros setenta en Procol Harum. Tras abandonar a sus colegas de grupo comenzó una carrera en solitario con cierto éxito de ventas en los Estados Unidos durante los setenta (cuatro álbumes fueron certificados oro). Este que hoy traigo, Bridge of Sighs (en referencia al Puente de los Suspiros veneciano), segundo largo, apareció en abril de 1974. Sin duda, el mejor disco del británico.

Contiene cuatro de sus clásicos, que no fallan nunca en sus directos. El riff tremendo de Day of the eagle tras una breve intro se repite como un mantra a lo largo de todo el tema, con la voz rasposa de James Dewar (quien también toca el bajo) y un trabajo solista increíble del británico. Bridge of
sighs, con su áurea onírica, su toque psico, nos envuelve y nos mete en una especie de soul barrido por la tornillería metálica de la Fender, esa excelente progresión de acordes. Metiendo los pies en el funk, Trower nos regala una deliciosa Too rolling stoned, quizá mi favorita: te menea el culo aunque no estés de humor, con el gran trabajo a la batería de Reg Isidore y el mejor estribillo del álbum. El cuarto temazo se titula Little bit of simpathy: Dewar vuelve a lucirse con su voz oscura y una gran línea de bajo y Robin se venga con una guitarra bestial, el primer solo es impresionante.

¿Y el resto? Pues no hay tema malo. In this place comienza con misterio y desarrolla una línea melódica soberbia en una ambientación profunda, donde las guitarras se superponen en capas que te llevan a un crescendo emotivo. En una línea similar, About to begin trae algo más de calma, un pequeño remanso de aire cargado con la voz emotiva de James, algo menos masculina, bien arropada por una cama sonora blandita pero perfectamente pensada. 

The fool and  me resulta un tema de apariencia sencilla pero jugoso, con otro buen riff, un toque funk y otro tremendo solo de Trower, largo, preciso, casi hipnótico. Lady love cabalga en el hard rock rítmico mojado en la profunda interpretación de James y una sección rítmica que se lleva el premio.

Si eres fan del sonido Fender o del rock de los setenta, este álbum no debe faltar en tus orejas. Seguro que te engancha porque no tiene tema malo.

La edición que os traigo ha salido este año a través de Chrysalis, marca de Warner. Portada bien acabada (hubo otras ediciones con la portada invertida o los colores cambiados en su época), nada de créditos o letras dentro y un vinilo grueso que suena realmente bien. No en vano se utiliza de base la remasterización del 2007, que dejó muy bien acabado el conjunto.

Si ya conocías a este tipo, revísalo. Si no, es una buena oportunidad para pasar un rato de rock de guitarras a la vieja usanza. Pasad buen fin de semana.

Robin Trower - Day of the eagle


Robin Trower - The fool and me 


Robin Trower - Bridge of Sighs


Robin Trower - Too rolling stoned


jueves, 13 de noviembre de 2014

Capitán Flynn – Capitán Flynn (1993 – PM)





Hace un tiempo leí que tres de los antiguos componentes de CAPITÁN FLYNN se habían vuelto a reunir para resucitar la banda y recordé una horrible portada con tres cráneos de vete tú a saber que bicho. 

Aunque la banda  se formó en 1989 en Orihuela (Alicante) al juntarse gente de varios grupos locales, no es hasta principios de 1990, tras milis y otros rollos, cuando se estabilizan definitivamente bajo en nombre de Capitán Flynn, y deciden salir a la carretera a tragar polvo y tocar donde hiciera falta para sacarse unos euros (pelas por aquel entonces) y reunir los suficientes para poder financiarse la grabación del ansiado primer trabajo discográfico que les catapultara al Olimpo del rock.

Para Fosfo Zarco Toni Correa a las guitarras, Stephan Soñer al bajo, Roberto a la batería y Gaby Soñer poniendo su voz, ese momento llegó tres años más tarde. Hay que tener en cuenta que en aquella época la cosa estaba jodida en el levante español para los grupos de rock ya que solo se comía bakalao.

Con temas grabados y mezclados en los murcianos P.M. Estudios en los años 1991 y 1992 (*), producido por la propia banda que puso la pasta y más ganas que sonido recibió, en marzo de 1993 sale a la venta su primer LP de título homónimo. A pesar de todo ello, el vinilo contiene ocho buenos y potentes temas:

Cara A:
1. Hard Rock 13*
2. Fantásticos rumores
3. La matanza (del día de la suegra)
4. Confusión

Cara B:
5. Vivir o soñar*
6. Ruta suicida*
7. Capitán Flynn
8. El innombrable*




Hard rock básico y fuerte, que se acelera unas veces a ritmo de rockabilly en temas como “La mantanza (del día de la suegra)”, no entiendo mucho lo de la suegra, o en “Ruta suicida”, otras a ritmo sureño como en “Hard Rock 13” y otras en  plan metalero como en “Vivir o soñar” para mí el mejor tema del trabajo. Es evidente la diferencia entre los temas grabados en el 92, que están mejor ejecutados y tienen más calidad, que los del 91, así como la influencia del sonido de  bandas como M-Clan. Buenas guitarras y letras ni mucho menos pegadizas,  muy curradas, profundas y prácticamente sin estribillos, muy bien ejecutadas por Gabi, que gustarían más si el sonido hubiera sido mejor.

El disco, apoyado en unos currados directos, gustó y fueron seleccionados para participar en la sección rock del V Concurso Pop Rock Villa de Bilbao de 1993, que al final acabarían ganando. A partir de aquí el disco empezó a funcionar algo mejor y contrataron más directos. El nombre de este pirata empezó a sonar en los ambientes roqueros.






Tras un nuevo trabajo titulado Gran mundo que les señaló como banda revelación y con un futuro prometedor, se separan tras más de diez años a sus espaldas tocando juntos y sus miembros emprenden distintos proyectos musicales, como el de Gaby que puso su música al servicio de Dios convirtiéndose con su banda en “predicadores pop”, o Miguel Roberto que se embarcaron en la banda Innece

Como no he podido localizar ninguna canción de las que forman parte de este vinilo os pongo, como ejemplo del sonido que hacía la banda, el tema “Vudú” incluido en su segundo y último trabajo.

Salud y R&R peña.









viernes, 7 de noviembre de 2014

Overkill "The Years Of Decay" Megaforce (1989)


Luego de tres potentes discos publicados en la segunda mitad de los años 80´s, la banda OVERKILL se había consolidado como un referente que venía a tomar la batuta y continuar con la dinastía de las grandes bandas del Thrash Metal aparecidas durante la primera mitad de la década de los ochentas, es decir una segunda oleada que venía a reforzar el camino ya recorrido por las primeras agrupaciones. Con estos antecedentes llegaba el año de 1989 en la cual publicaban su cuarto trabajo el día 13 de octubre de ese año, el grandioso "The Years Of Decay" a través de Atlantic Records y su filial especializada en metal extremo en esos años Megaforce Records. Con ésta unión sólo se podía tener un gran trabajo publicado.

Sin  duda de mis vinilos preferidos por toda la historia detrás de ella en primer lugar por lo que representaba para la banda, la posibilidad de pegar el brinco de banda novel a una institución y referencia seria dentro del Thrash Metal de aquellos años. En segundo que la banda ya merecía tener un álbum emblemático que se hablará de ellos por muchos años. Así que "The Years Of Decay" fue una buena oportunidad para demostrar su nivel de composición ante lo que se esperaba sería su obra maestra. Y si, tan sólo días de publicarse las ventas del cuarto álbum de la banda empezaron a subir gracias a la mejor promoción que había en aquella época el famoso "recomendar de boca en boca". No era para menos ya que el line up que grabó tan grandioso material estuvo compuesto por Bobby Gustafson en las guitarras, por el gran D.D. Verni en el bajo, por Sid Falck en la batería y para encabezarlos a todos ellos el carismático Bobby "Blitz" Elsworth  en la voz. Fue ecualizado y producido por un verdadero experto en sacar el máximo provecho a las bandas de metal de aquella época como Terry Date quién se encargo de las mezclas finales para tener lista una obra de primer nivel que los ponía a las alturas de Metallica, Slayer, Megadeth, Anthrax o Testament quienes ya habían sacado material por aquellas fechas y dominaban las listas de radio y ventas(recordemos que hablamos de 1989). Con todo esto la pandilla de Overkill no se podía quedar atrás en sus grabaciones.

La obra empieza con una pieza cuyo titulo lo dice todo "Time To Kill" donde inician con una potente entrada de bajo, batería y las guitarras eléctricas. No cabe duda que venían por todo y que era hora de demostrar su verdadero nivel ante el resto de las bandas que fueron contemporáneas de ellos. Si escuchas la pieza inmediatamente quedas enganchado al estilo de la banda y piensas: Oh, Thrash Metal a tope!!! En lo particular me gusta la ecualización con la que suena ésta canción ya que permite que escuches todos los instrumentos de la banda a un nivel óptimo y sin duda que te invita a disfrutar del sonido de la composición. Una canción 100% thrash metal.


Overkill "Time To Kill"

Y si la primera pieza era una pieza auténtica de 100% thrash metal la siguiente es un himno no sólo de la generación de aquellos metalheads ochenteros sino de las generaciones actuales que se han hecho fans de la banda. La titulada "Elimination" como su nombre lo dice viene dispuesto a eliminar todo lo cursi que en aquellos tiempos algunas bandas habían caído. Así que ésta "bomba sónica" de la banda nos permitía entender que había llegado la hora de rendirle un merecido reconocimiento a la agrupación neoyorquina que llevaba recorrido casi una década de existencia. Las guitarras en conjunto con el bajo formaban un poderoso tándem de sonidos cabalgantes y adictivos que no podías parar de hacer el "headbanging" al escucharla. Además por la fuerza y velocidad con la que venía ecualizada la canción nos permitía entender que en el thrash metal no cualquiera compone una pieza para la historia.


Overkill "Elimination"(vídeo oficial)

Para terminar éstas piezas recomendadas tenemos la pieza 3 titulada "I Hate" que con sus grandiosos rifs de guitarra y notas cabalgantes en el bajo nos hacía tener un adicción auditiva al disco con tan sólo las 3 primeras piezas del mismo. Como en todo los discos tenemos al menos un himno éste bien podría ser un segundo himno en un mismo álbum, Una pieza de verdadero poder y adicción con una soberbia producción en la ecualización y las mezclas que la hacen un verdadero disfrute para todos los metalheads de antaño y de las nuevas generaciones quienes alaban el nivel demostrado en ésta pieza que lleva poco más de 25 años de haberse compuesto y tiene un sonido tan actual escuchándola tanto en el vinilo como en concierto. Así que vaya un reconocimiento para la banda por ésta épica pieza.


Overkill "I Hate" en vivo


El vinilo negro editado por la Megaforce Records contiene en el lado A las piezas tituladas "Time to Kill "(6:16), "Elimination"(4:35), "I Hate"(3:46), "Nothing to Die For"(4:22) y finaliza con "Playing with Spiders/Skullkrusher "(10:15) en tanto en el lado B se encuentran las canciones tituladas "Birth of Tension "(5:04), "Who Tends the Fire"(8:12), "The Years of Decay "(7:58) y finaliza con la épica "E.vil N.ever D.ies "(7:58). Haciendo un total  de 56 minutos de duración que tiene el cuarto trabajo de los neoyorkinos de puro y auténtico thrash metal al 100% . Sin duda que éste trabajo se encuentra catalogado entre lo mejor de la historia del subgénero que aún es un estándar de superarse incluso para la misma banda a pesar de los años transcurridos desde su publicación. No es para menos ya que el disco pertenece a las grandiosas y legendarias grabaciones de aquellos años que hasta la fecha son referentes del metal en general como Slayer "South Of Heaven", Metallica "And Justice For All", Testament "Legacy" entre otras más.


Para mi era una tremenda necesidad tener éste material discográfico en mi colección por todo lo mencionado líneas arriba, te invito a que lo adquieras en el formato vinilo para poder apreciar mejor los sonidos de todos los instrumentos, aunque si deseas también puedes adquirirlo en otros formatos como el CD o cassette ya que la label Atlantic y su filial Megaforce la editaron de esa manera. Éste trabajo de Overkill sin duda los catapultó a un merecido reconocimiento desde aquellos años, muchos consideramos que la banda debería ser mejor considerada casi a la altura de las grandes bandas del Thrash Metal y creo que deberían formar su propio Big 4 para salir a dar una gira mundial con otros también grandes.
Espero que ésta más que ésta reseña te haga conseguir el vinilo para tu colección personal y que la disfrutes mucho. Nos leemos la próxima semana amigos y amigas.

ANTON

UFO – Obsession (1978)


Amigos del vinilo, con esta será la segunda vez que os hable de uno de mis discos de los británicos UFO. Y si la otra vez os presenté el que fue el primer álbum del grupo en el que tocó Michael Schenker, el que os traigo hoy supuso el último de estudio en el que el guitarrista alemán formó parte de la banda, al menos hasta su regreso en los 90. Y es que me perdonaréis si no compartís mi opinión, pero creo firmemente que la formación clásica con Schenker a la guitarra fue la mejor desde el punto de vista compositivo e instrumental de toda la historia de UFO. El tándem Mogg-Schenker era fantástico y esos elepés de los 70 no tienen parangón entre el resto de su discografía. Sin embargo, el carácter errático y explosivo del -acaso demasiado joven para digerir el estrellato- genio de las seis cuerdas a quien tampoco ayudaron sus excesos con la bebida, provocó serios encontronazos con el resto del grupo que desgraciadamente le llevaron a abandonar a la banda a la que ayudó a conseguir el éxito internacional tras la gira de presentación de este Obsession que fue inmortalizada en el directo Strangers in the night

El line up en esos momentos lo formaban Phil Mogg a las voces, Michael Schenker a las guitarras, Paul Raymond a la guitarra, teclados y coros, Pete Way al bajo y Andy Parker a la batería, con la colaboración en los arreglos de cuerda y dirección orquestal de Alan McMillan

Producido por Ron Nevison para Chrysalis, la banda recaló inicialmente en los C.P. McGregor studios pero Nevison tuvo que buscar pronto una alternativa al negarse el grupo a grabar ahí por culpa de un mobiliario que parecía comido por las carcomas y sacado de la época de la recesión. Así pues, se alquiló la unidad móvil de los Record Plant studios y los UFO acabaron en el West 3rd Carrier Station de Beverly Hills, una antigua oficina de correos abandonada en la que había un almacén enorme en el que plantar los instrumentos y los micrófonos. 

El track list fue: 

A 
Only you can rock me 
Pack it up (and go) 
Arbory hill 
Ain’t no baby 
Lookin’ out for No.1 

B 
Hot’n’ready 
Cherry 
You don’t fool me 
Lookin’ out for No.1 (Reprise) 
One more for the rodeo 
Born to lose 


Tras colocar la aguja al principio del vinilo, Obsession se inicia con la preciosa Only you can rock me, a la que siguen Pack it up (and go) –cuyas líneas de batería iniciales me recuerdan la Immigrant song de Led Zeppelin- y Arbory Hill, otra de esas joyas que paría Schenker en solitario, aquí con una flauta y una acústica. Ain’t no baby es otra estupenda muestra de lo grandes que eran estos tipos en los 70, con esa voz, esa guitarra excelsa, la base rítmica Way-Parker y esos coros marca de la casa. Grandes. La cara finaliza con Lookin’ out for No. 1, un tema con arreglos orquestales y toda una preciosa canción que como la anterior compusieron al alimón Mogg y Paul Raymond

La caña vuelve inaugurando la cara B con Hot’n’ready, un típico hard rock setentero al que sigue Cherry, otro hard rock estupendo con predominio del bajo –no es casualidad, la compuso Way- que posee un fabuloso solo cortito pero rápido, típicamente Schenker. You don’t fool me es un medio tiempo que en el riff y melodías vocales vuelve a traerme reminiscencias de Led Zeppelin. Tras ella, Lookin’ out for No.1 (Reprise) es la melodía del tema ya escuchado antes que se nos ofrece ahora en formato píldora instrumental, con piano, arreglos de cuerda y la guitarra genial del alemán, una breve joyita que sirve de preámbulo al estupendo One more for the rodeo, otro de esos temas casi perfectos en los que se sale la banda en pleno. Para acabar, Born to lose es un melancólico tema, otra balada con teclados y arreglos de cuerda, triste y que –a falta del directo posterior- supuso la despedida de un Schenker que musicalmente estaba en un momento inmejorable –su solo en esta canción es de los que emociona- aunque la relación personal con sus compañeros hacía insoportable la tensión en el seno del grupo. Era un héroe de la guitarra, alcohólico... y sólo tenía veintitrés años. 


En resumen un vinilo imprescindible en lo musical que, además, tenía una impresionante portada de Hipgnosis en la que un desvalido Schenker vestido con una bata de blanco inmaculado está rodeado de cuatro tipos de pelo engominado con sus sentidos taponados por bolas de metal. ¿Casualidad o alegoría? En fin amigos, no nos quedemos en lo accesorio y centrémonos en lo que importa. Así pues, os acompaño la grabación completa del disco para que la disfrutéis y veneréis como merece. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Thunder "BackStreet Symphony" (1990)


Thunder editaban su disco de debut a principios de 1990. Se iniciaba una nueva década y el rock de corte más clásico empezaba a estar amenazado por la alargada sombra del mestizaje, lo alternativo y del Grunge. Pero EMI apostó por Thunder, una banda británica que devolvía a los ingleses aquello que nunca debieron dejar de lado: el buen gusto por el hard rock.

Joni Mitchell - "Blue" (1971)


Hoy tenía que ser así, hoy Joni tenía que venir a celebrar su cumpleaños con todos los compadres de la Comunidad del FFVinilo, y es que no todos los días se cumplen 71 años, y no todos los días nace una Joni Mitchell como si ocurrió tal día como hoy en 1943.
Y como tampoco es cuestión de ser demasiado original, pues para que perdernos en obras de medio pelo como "For The Roses", "Court & Spark", "The Hissing of Summer Lawns", "Hijira" "Mingus" teniendo una obra maestra aún mayor (que ya es decir) que las mencionadas como "Blue"...si, si, perdonen la insolencia pero aquí para el que suscribe "Blue" es uno de esos discos que únicamente me parece comprensible su grandeza bajo una explicación de naturaleza mágica, milagrosa o paranormal..
Bonita hasta la portada, guapa donde las haya, la dama aparece sugerente y hermosa en la portada, teñida de azul (evidéntemente) y con una voz durante todo el disco (y toda su carrera) de brillo imposible, de color celestial (azul cielo claro).
"Blue" es un disco de canciones, todas ellas de un folk luminoso y líquido, folk azul claro, de letras mas cercanas a la poesía que a los textos de métrica musical, melodías que flotan cual ángeles, sostenida su levitación por unas acústicas que envuelven la voz de Joni sin agredirla, sin obligarle a forzar, dejando que el instrumento vocal de la señora sea el que nos lleve por los vericuetos del alma de la artista a su antojo, sin que pueda existir obstáculo, al menos en este planeta, capaz de zancadillear el conjunto de belleza, poesía, sencilla desnudez y honesta sinceridad que inunda ese espacio onírico que se crea cuando de la escucha de este álbum se trata.
No me da la gana diseccionar los temas porque las palabras necesarias no existen o no las conozco, solo creo en este disco como un ejercicio de escucha y no de disección, y no por nada, es que cuando se trata de pensar, sentir o intuir "Blue" todo lo que no sea pincharlo y dejarse llevar por la magia azul que emana es perder el tiempo.
No perdamos mas el tiempo y escuchemos las canciones de "Blue".

Felicidades a la gran Joni Mitchell (07/11/1943-07/11/2014).








jueves, 6 de noviembre de 2014

Roy Buchanan - You're not alone (Atlantic 1978)


Roy Buchanan es uno de esos músicos atípicos que nunca consiguió un éxito comercial, ni siquiera un one hit wonder, pero que influyó en una pléyade de músicos (como un tal Gary Moore, el barbudo Billy Gibbons y otro que se llama Jeff Beck). Guitarrista de finísimo estilo, de gusto exquisito, de técnica elaborada, un tipo que comenzó engrandeciendo la Fender Telecaster para después (en este álbum, por ejemplo) pasarse a la Gibson Les Paul y de vuelta a Fender en los ochenta. Vivió a trompicones y falleció en 1988 a la edad de 49 años.

Los entusiastas de su discografía destacan sus primeras obras, como su debut de 1972 o el siguiente (llamado con atino Second album) de 1973 como sus discos más inspirados. Sin llevar la contraria a nadie, me apetecía traer hoy este You're not alone de 1978, obra genial y contradictoria en su carrera por cuanto se salió del canon blues que le caracterizaba y abrazó sonidos "modernos", ambientaciones, teclados, en fin, la "era espacial" de aquellos años.

Un disco rápido, instrumental en su mayoría, de apenas 40 minutos, con una breve intro que da paso a la versión de Joe Walsh titulada Turn to stone, la primera genialidad interpretativa del tipo de la gorra, mezclando cortes acerados con esas ambientaciones que caracterizan al disco. Otra versión arriesgada que se estira hasta los ocho minutos y medio la compone Neil Young y se titula Down by the river; adoro la canción original y no me hace ascos esta de Buchanan, con la guitarra en perfecta armonía. En la cara A nos queda Fly... night bird, el mejor ejemplo del "nuevo" sonido, algo pretenciosa, bien interpretada, y el cierre con 1841 shuffle, una burrada de blues rock incendiario que sabe a poco.

En la cara B, además de la versión de Young, una pareja letal. La brevísima Supernova y la imprescindible You're not alone que da título al disco y que tras ocho minutos nos deja con ganas de volver a pincharlo.

El guitarrista se rodeó de un equipo muy competente, con una sección rítmica bien ensamblada (Willie Weeks al bajo y Andrew Newmark a las baterías), la ayuda de Ray Gomez a las guitarras y la voz de Gary St. Clair y David Lasley. Jean Rousell toca pianos y teclas y ayuda a componer la mayoría de los temas. Lo produce Raymond Silva con buen resultado: suena actual, y hablamos de un producto con treinta y seis años, cosa difícil.

La portada me encanta, ese astronauta que llega a la luna y se encuentra una guitarra que le dice "eh, tío, que no estás solo, que aquí ha estado un tipo que sabe hacer arte conmigo" o algo así (quién sabe). La dibujó Alex Ebel (famoso ilustrador de ciencia ficción).

La edición que poseo la editó Atlantic en los USA en aquel mismo año. 

Pasad buen fin de semana y dadle al play...

Roy Buchanan - Supernova/You're not alone


Roy Buchanan - 1841 Shuffle





viernes, 31 de octubre de 2014

Bruque - En Mitad del Camino (1988 – Justine)





Uno de los grandes nombres del heavy en España es el de PEDRO DE CASTRO BRUQUE. Desde sus comienzos en EVO, su paso por las diversas formaciones de TIGRES (Tigres de Metal, Tigres de Oro y Tigres), su presencia en los locales más rockeros de Barcelona, la creación del movimiento COHE (Colectivo Heavy Nacional), productor de otras bandas (primer single de Fuck Off), hasta montar su propia banda, Pedro no dejó de luchar por el rock, por sus ideas y, a última hora, con ese maldito tumor que acabó con sus sueños e ilusiones en el verano de 1992.

BRUQUE, su proyecto más personal, montado junto al cantante Domingo Gallardo, el guitarrista Antonio Gómez y el batería Tony Larrosa, hizo su debut con el mítico single “El heavy no es violencia”. Tema compuesto bajo el fundamento de que la violencia no conduce a nada para defender la buena imagen del heavy que por aquel entonces estaba discriminado y perseguido -en una auténtica caza de brujas- a raíz de varios acontecimientos violentos producidos en otros tantos conciertos celebrados por la geografía nacional. 

 

En mitad del camino, fue su primer larga duración. Al año siguiente comercializó su segundo y póstumo bajo el título de Bruque con ocho nuevos temas. Producido por el propio Pedro y editado por Justine Records, contiene seis temas de estudio grabados en el Aprilia Sonido de Barcelona en diciembre de 1987, más los dos temas del single anterior grabados en directo para la ocasión en una de las citas de la gira de conciertos “El heavy no es violencia” organizados por el COHE.

En el trabajo de estudio participaron varios y viejos amigos. José Carlos Molina metió flauta en “Velocidad”, Manzano coros en “En mitad del camino” tema al que también aporta teclados Gaby Sáez, contando con la colaboración especial en todos los cortes del guitarrista Alberto Arias.

 

Heavy metal clásico (de primeros de los ochenta), continuista del trabajo que el bajista venía haciendo en Tigres, basado en potentes guitarras, rabiosa base rítmica, la buena voz de Domingo Gallardo y unas letras con temas característicos de la época: antimilitaristas, chicas, bares, velocidad o colegueo fraternal.

De entre todos ellos me quedo con los dos del single recuperados en directo para el disco. “Beirut” es el tema que está en la cara B, todo un temazo guitarrero, de estribillo fácil y pegadizo que muchos querrían en las caras A de sus singles de presentación, y, como no, ese inolvidable "El heavy no es violencia" con su mensaje y en el directo con sus interminables solos.




Por Janis, Lennon, Allman, Hendrix, Bolan, Bonham, Brian, Moon y Bruque.










King Diamond "Them" (1988) Roadracer Records

Una verdadera historia de terror para esta fecha 31 de octubre llega en forma de música. Aportada nada más y nada menos que por el enigmático Kim Bendix Petersen alias "King Diamond" en el mundo del Heavy Metal. Vayamos con un poco de historia; luego de la disolución de Mercyful Fate en la mitad de la década de los 80's, King Diamond creo junto a Michael Denner y Timi Hansen su propia banda con su nombre, apoyados de otros brillantes músicos crearon los majestuosos discos titulados "Fatal Portrairt"(1986) y "Abigail"(1987). Luego de éstas obras cumbres llegaría lo que para muchos es otro clásico del propio Diamond y por supuesto del Heavy Metal, esto resultó ser el tercer material de larga duración de la banda titulada macabramente "Them" ("Ellos") publicado un 18 de julio de 1988 a través del sello discográfico Roadracer Records(que más tarde como saben se convirtió en el sello Roadrunner Records).
                                                                                

Grabado en formato vinilo de 12" y en la velocidad de 33⅓ rpm con un auténtico sonido de lujo, está obra podría considerarse entre las mejores de la agrupación del "Rey Diamante", una auténtica joya conseguir éste trabajo gracias a un coleccionista que pude contactar y que en su lista de material venía este grandioso trabajo, pude hacerme de un preciado material que consta de 11 canciones que cuentan una macabra y tétrica historia, éste trabajo sería el primer álbum conceptual de la banda basada en la ficción de King Diamond y en la enfermedad mental de su abuela, parte esencial en la que gira la historia de éste disco. El trabajo cuenta la historia de un niño que junto a su hermana y madre le dan la bienvenida a la abuela luego de regresar de un asilo mental, esa misma noche el joven escucha voces y descubre a su abuela tomando tea de una tetera y taza flotantes. Su abuela al percatarse lo envía a la cama. Al día siguiente la abuela le pide hablarle acerca de Amon mientras beben té, más tarde la abuela corta la mano de su hija(la mamá de King) y sirve la sangre en una taza de té, mientras que las voces empiezan a afectar la mente del joven. La hermana de King convence a éste de tratar de ayudar a su madre que luego del suceso queda bajo un "poder" que no pueden vencer. King se niega a hacerlo y bajo un trance asesina a su hermanita con un hacha, luego huye de su casa al despertar del "trance" en el que se encontraba durante el macabro suceso, sus visiones no lo dejan en paz y sólo piensa en vengarse de su abuela tratando de atraerla fuera de la casa. El final se los dejo en suspenso para que escuchen completo el disco. 

La macabra historia es contada en los dos lados del vinilo, en el lado A encontramos las piezas "Out from the Asylum", "Welcome Home", "The Invisible Guests", "Tea" y "Mother's Getting Weaker" una verdadera trama de una película de terror. Se continúa en el lado B con las piezas Bye, Bye Missy", "A Broken Spell", "The Accusation Chair", "Them"(instrumental),"Twilight Symphony" y "Coming Home". Todo en una duración de 41 minutos que nos demuestra la creatividad de la mente del Rey Diamante plasmado en una obra musical. Además resalta el line up que se hizo acompañar para la grabación del trabajo, en primer lugar tenemos a Mike Dee(Motörhead) en la batería, en el bajo se hizo cargo Hal Patino, en las poderosas guitarras encontramos a los maestros Pete Blakk y Andy La Rocque(Death) una auténtica alineación de lujo que permitió plasmar en forma de música toda la historia ficticia de la mente de la voz de "Sirena del mal", el señor King Diamond.









































Producido en su totalidad por King Diamond en conjunto con el crew de la Roadracer Records, grabado y mezclado en el M.M.G de Copenhague, Dinamarca. Las piezas tienen mucho punch o feeling en sus estructuras de las guitarras haciéndolas verdaderamente adictivas para todo fan del buen Heavy Metal. Para empezar con la pieza titulada "Invisible Guest" una pieza rápida del género con las voces teatricales manejadas en distintos tonos, ya sean agudos o terroríficos de la voz del líder de la banda. Se disfruta de principio a fin con las guitarras de los habilidosos Blakk y La Rocque con sus poderosos rifs a lo largo de la pieza. Sin duda un acompañamiento perfecto para una pieza titulada tan siniestramente.


King Diamond "Invisible Guests" en vivo Monsters Of Rock

Otra canción potente con mucho gancho en el sonido de las guitarras así como en la voz es la titulada "Bye, Bye Missy" que es la número 6 o la que empieza el lado B del vinilo, tremendos cambios de ritmo así como en el tono de la voz de Diamond, haciendo voces agudas, terroríficas y desesperantes como un diálogo de película de terror durante una escena que acaba con la muerte de alguien, así de macabra es ésta composición durante los 5 minutos de duración de la pieza. Una de las más disfrutables del álbum.


King Diamond "Bye, Bye Missy"

Por último otra de las más disfrutables debido al ritmo impuesto en las guitarras es la que lleva por nombre "The Accusation Chair" donde con todo su poder compositivo nos llevan a la historia en la parte donde el joven cae bajo arresto y es interrogado por la policía para contarles su macabra historia, de miedo el rif con la tonada de la serie "Dimensión Desconocida" gracias a las manos del maestro LaRocque, en fin que el "break" a mitad de la canción es de un auténtico disfrute para todos los fans del heavy metal en el sentido de crear buenas y memorables composiciones. De la voz de Diamond ya sabemos que nos depara sus distintos tonos para narrarnos la historia.


King Diamond "The Accusation Chair"


La obra le permitió recuperar y reafirmar a King Diamond como uno de los referentes del Heavy Metal durante la década de los 80´s que ya había demostrado con Mercyful Fate al principio de la década. La edición en vinilo también se vio acompañada de los formatos en CD y cassette que permitió su distribución ampliamente en todo el mundo, recientemente la poderosa y emblemática label Metal Blade en vinilo de 12" igual. Sin duda que nos recuerda que algunas de las obras desconocidas incluidas en la categoría de "masterpiece" no siempre son reconocidas la momento sino que con el paso del tiempo se van reafirmando como tal. Así le paso a ésta obra que nos dejaron como legado estos maestros del género para disfrute de todas las nuevas generaciones que no conocen la obra de King Diamond ya sea con su banda seminal Mercyful Fate o con su propia agrupación. Te recomiendo que cuando los escuches disfrutes de la composición de todos los instrumentos así como las partes vocales ya que hoy en día no hay muchas bandas que realicen esto como estilo musical.





























Espero que éste terrorífico disco de King Diamond te permita pasar una auténtica noche de terror en esta fecha 31 de octubre como debe ser. Digo si es que la celebran de algún modo, además de que permitirá ambientar tus fiestas con tus amistades o para no dejar dormir a tus vecinos poniéndola a todo volumen en tu reproductor de vinilos. Vaya que dará miedo a más de uno las partes donde King Diamond realiza el mismo un diálogo con distintos tonos de voz. Aquí les dejo como extra el video oficial de la pieza inicial titulada "Welcome Home".


King Diamond "Welcome Home" vídeo oficial 

Espero que te des la oportunidad de tener éste vinilo o conseguirlo en cualquiera de sus otros formatos que aún se encuentran en algunas distribuidoras. Feliz viernes y nos leemos la próxima semana con otro vinilo. 

King Diamond con "Corpse Paint" en los años 80´s.

ANTON

Unknow



Pues si, el vinilo que presento esta semana es un 7" con el nombre Unknow :)
Una historia realmente curiosa y sorprendente. Que por suerte para nosotros, con final feliz.

Pues resulta que el tio de Phil Wine, coleccionista de discos especializado en musica negra de los años 50-60, tenía un pequeño sello discográfico llamado Tuba Records. El tío en cuestión regalo a Phil dos discos de acetato llamados Unknow 1 y Unknow 2, una foto de portada y una dirección donde supuestamente se realizó la grabación. Le contó que se los había traído un amigo suyo, productor musical de Míchigan por si le resultaba interesante el producto y publicarlo en su sello.
Los discos fueron descartados y fueron a parar a un cajón y allí pasaron pues, casi cuarenta años.

Pero gracias al amor que tiene Phil a la buena música y al sello Munster Records, se ha realizado una edición en vinillo para disfrute del gran público.

Se trata de dos temas explosivos, dos auténticos rompe pistas. Yo pienso qual debería ser el nivel musical por aquellas épocas para que dos temas como estos quedaran relegados a un cajón.

El vinilo sale por unos seis euros mas portes, y si eres del club del single, te lo envían en edición especial Bluevinil, toda una joyita para la colección.

Bueno, pues eso....a disfrutar.

http://munster-records.com/static/asset/spotify.html?uri=spotify:album:506z3MlqkWGuCZJXWplORn

El enlace a Munster:
http://munster-records.com/en/label/munster/product/i-m-gonna-destroy-that-boy#

Solo queda dar las gracias a Radio 3 y en especial a El Sótano de Diego RJ por informarnos sobre estas pequeñas maravillas




viernes, 24 de octubre de 2014

Black Label Society "Sonic Brew" (1998) Back On Black



Es el primer disco de la banda de Southern Rock y Groove Metal originaria de Los Angeles, California en los Estados Unidos llamada Black Label Society surgida en el año 1998, aunque en un principio se hacían llamar Hellkitchen creemos que al líder de la banda angelina no le gustó mucho el nombre para la banda y decidió cambiarla por la que lo conocemos actualmente. Sin duda que Zakk Wylde ex guitarrista de Ozzy Osbourne en los discos de "No Rest For The Wicked"(1988), "No More Tears"(1991)  y el "Ozzmosis"(1995) andaba inquieto en demostrar sus habilidades como guitarrista ante el mundo del metal y del rock.

Resulta curiosa la anécdota donde se relacionan Ozzy Osbourne y Zakk Wylde, ni más ni menos que Wylde le envió un demo de sus habilidades como guitarrista al "Príncipe de las tinieblas" en aquellos momentos cuando andaban buscando un sustituto para el insustituible Randy Rhoads(R.I..P 1988), resulta que Ozzy al escuchar las pistas de guitarra de Wylde comentó: "Otro clon de Randy Rhoads!!" Vaya que debieron ser momentos bastantes incómodos para quien apenas iniciaba su carrera en esta dura profesión de ser guitarrista de una leyenda del Heavy Metal. Pues bien al final Ozzy no se decidía por ningún guitarrista para sustituir a Randy Rhoads, por lo que su baterista Randy Castillo seguramente se habrá fijado del talento de Wylde le recordó el nombre a Ozzy, éste recordó el demo que había escuchado y el resto es el ingreso a las filas de la banda del emblemático vocalista para el año de 1988. 

Este trabajo de Wylde se veía venir ante el nivel alcanzado en los 3 primeros discos grabados con Ozzy(grabó 2 discos más luego de la publicación del primer álbum de Black Label Society). La edición salió en formato CD primero en Japón el día 25 de octubre de 1998 a través de la Spitfire Records conteniendo un total de 13 canciones. Pero para la edición del resto del mundo hubo retrasos en la edición ya que se decidieron hacer algunos arreglos a las pistas y finalmente vio la luz el 4 de mayo del año 1999 con una pista como bonus track en el disco. Cabe mencionar que en este trabajo Zakk Wylde se hizo cargo de las voces, las guitarras, el bajo y del piano. Mientras que en la batería se hizo acompañar del poco reconocido pero muy efectivo Phil Ondich. Una curiosidad es que el bajo en la pieza 15 estuvo a cargo de Mike Inez (Alice In Chains, Ozzy Osbourne, Slash & Snakepit). Fue producido por Ron y Howard Albert en conjunto con Wylde para darle el toque personal que el guitarrista quería que tuviera el sonido del disco.



Yo conseguí la primera edición del vinilo editado por la label Back On Black(Rock Classics) por las referencias ya mencionadas del nivel alcanzado por el guitarrista en los discos de Ozzy. Así esta pieza entró a mi colección como una curiosidad por saber que caminos rockeros había decidido utilizar un ya reconocido Wylde. Este trabajo ésta repleto de reminiscencias del Stonner Rock de Black Sabbath y otras grandes bandas del estilo, así como del rock sureño(Southern Rock) de los años 70´s y de ciertos rifs de las guitarras del grupo Pantera(Groove Metal) de los EE.UU.  Es un vinilo con doble LP donde vienen 15 piezas ya que se incluyó una pista más en las reediciones del álbum, así tenemos que en el lado A se encuentran los títulos de "Bored to Tears", "The Rose Petalled Garden", "Hey You (Batch of Lies)" y "Born to Lose".



 En tanto que el lado B lo componen "Peddlers of Death", "Mother Mary", "Beneath the Tree" y "Low Down en el primer disco. En el segundo disco en el lado C vienen las piezas "T.A.Z.(poderosa instrumental)", "Lost My Better Half", "Black Pearl"  y "World of Trouble. Finalmente en el lado D cierran las piezas "Spoke in the Wheel","The Beginning... at Last" y la última "No More Tears"(cover de Ozzy Osbourne). Puras piezas donde se respira buen Southern Rock y lo que se llama Groove Metal se ve que Zakk anduvo escuchando muchas horas de ésta música durante las giras con Ozzy, sin duda te recordará el tratamiento de las guitarras a bandas como Black Sabbath o ,Pentagram por ejemplo, aunque las letras hablan de problemas personales, alcohol, drogas y de la guerra. Así que ya te imaginarás por donde tira el primer trabajo de este grupo denominado Black Label Society. Personalmente creo que fue un escaparate para Wylde de sacar a flote muchas cosas que estaba viviendo por aquellos años.

Zakk Wylde

Para que te animes más a conseguirlo te dejo 3 piezas que en lo personal disfruto mucho escucharlas ya que poseen mucho "feeling" en las guitarras. La primera es la titulada "The Rose Petalled Garden" un titulo rayando en lo cursi para un banda como la descrita aquí, pero es una de las que hace referencias a la lucha con los "demonios internos" que en esos momentos invadían a Wylde, tremendas estrofas de esta composición que te dan una idea de lo que ocurría, éstas letras estaban aderezadas con el Southern Rock y con Groove Metal que la hacen verdaderamente adictiva al escucharla.
  

Black Label Society "The Rose Petalled Garden" en vivo.

La siguiente canción es la titulada "Born To Lose" que al mejor estilo de los Motörhead en cuanto a las letras, se burla de los cánones conservadores de aquellos años en la sociedad estadounidense sobre todo por sus referencias religiosas que seguramente habrán ocasionado atragantaran algunos ministros de las iglesias, por letras como " Jesus, Hell Yeah, What do we do? Jesus, Can you hear us screaming up above?". En fin que el aderezo de éstas letras que parecían consumir al emblemático Wylde con las guitarras teniendo mucho enganche en el sonido desde el principio te llevan a disfrutar de la canción una y otra vez. Aquí lucen las guitarras de Wylde al 100%.


Black Label Society "Born To Lose" del DVD Boozed, Broozed and Broken Bones del 2003

Una última pieza para que te animes a incluirlos en tu discografía de vinilos es la titulada "No More Tears" con ese estupendo gancho en los rifs iniciales donde se marcan un estupendo cover de la canción de Ozzy Osbourne aunque con el estilo de la banda bastante alejado de lo que conocemos en el tratamiento de las guitarras de las canciones del "príncipe de las tinieblas". Un verdadero disfrute pincha en el vídeo y disfrútalo. Esta pieza viene en el disco que no viene en las primeras ediciones en CD del álbum. Así que ahí tienes otra ganancia amigo(a).


Black Label Society "No More Tears" (cover Ozzy Osbourne)

De lujo esta edición en vinilo blanco con doble Lp de 12" para que lo poseas como una de tus piezas predilectas, una gran edición de la label Back On Black. Este disco es de los más venerados por los fans de la agrupación que cada día parecen ser más. Sin duda que el trabajo de Wylde es apreciado aún hoy en día ante las nuevas generaciones porque éste primer trabajo sigue siendo de los más buscados en cualquiera de sus formatos que se tienen editado.

Todas las piezas del disco tiene un tratamiento propio que las hacen ser únicas y no con un sonido repetido en los rifs de cada una de ellas, por lo tanto aquí la que lleva el mando es sin duda la guitarra de Wylde. Aunque de buena manera ya que en verdad se esmeró mucho en componer y producir las líneas del instrumento para cada pieza. En lo personal vale mucho la pena esta edición que salió en formato vinilo por ser la edición mejorada de la reedición, es decir se puede escuchar que la producción e inclusión de nuevas piezas vino a mejorar una obra la cual de por sí era excelente en su primera edición, así que sin más preámbulos espero que te animes a tenerlo entre tus discos coleccionados ya que el estilo de la banda se disfruta mucho más que en el formato CD. Aquí tendrás un buen rato de lo mejor del Southern Rock que no había escuchado, ya que como muchos me mantuve escéptico de la obra de Wylde pero que con la escucha y la promoción de algunos conocedores de buen rock y metal decidí incluirlo en mi colección y lo cual no me arrepiento de hacerlo por ser creativo en el sonido de las guitarras.













Espero que le des una oportunidad a Black Label Society la mejor opinión la tienes tu amigo(a) del blog. Hasta la próxima reseña estimados(as).

ANTON